domingo, 26 de diciembre de 2021

[Análisis Breves] Halo Infinite, Forza 5, FIST, Ion Fury


 

Vamos de nuevo con una nueva tanda de análisis cortos de lo que voy jugando en los últimos meses. Microsoft acaba el año en muy buen lugar gracias a dos de sus grandes sagas: Halo y Forza. Eso en la parte triple A. En lo correspondiente a juegos indies, me he topado con un metroidvania muy particular, como es FIST, y un juego del año 2020 basado en mecánicas y gráficos de los shooters de los 90: Ion Fury. Se nos va un año que ha sido un poco escueto en lo que se refiere a grandes lanzamientos, pero que no ha sido tan malo como lo pintan algunos (sobre todo los que esperaban más chicha para sus PS5...). Todavía me quedan juegos por probar, como Watch Dogs Legion, Far Cry 6 o No More Heroes 3. Así que bajo mi punto de vista, el año no ha estado nada mal. Vamos a ver qué puedo comentar de estos cuatro juegos del título que he anunciado.

Halo Infinite (Xbox Series X)

No soy especialmente fan de las aventuras del Jefe Maestro. Eso lo tengo que quedar claro desde un principio. He jugado prácticamente a toda la saga, desde sus inicios en la primera Xbox, y la verdad es que nunca me ha atrapado su "lore", que es más rico de lo que alguno se puede pensar, ni tampoco su ambientación ni su jugabilidad. Pero siempre le he estado dando oportunidades. Halo Infinite viene tras un largo desarrollo y polémicas asociadas a su acabado técnico. Tras retrasar su lanzamiento un año, en general se han arreglado ciertas cosas, pero otras parece ser que no. Como suele ocurrir cuando pasan estas cosas, al final no sale del todo el concepto inicial que el juego debería ser. De ahí que sea una especie de mundo semi-abierto pero que, sin embargo, no aporta nada especial en lo que respecta a la historia principal. Y vamos a comenzar por aquí, por lo mejor, su historia y los modos multijugador.

Es lo mejor del juego, el modo historia, ya que consigue atraparnos desde el principio, con el Jefe Maestro como último reducto de la humanidad, yendo a por los Desterrados, una especie de facción del Covenant (el enemigo público número 1, para quien no lo sepa...) que ahora va a su bola. Y quieren reconstruir un anillo, estos "halos" abismales que llevan miles de años en el espacio y que, son algo así como estrellas de la muerte de Star Wars. Básicamente el "lore" de Halo se basa en la lucha de varias razas por controlar o destruir dichos anillos. Como decimos, el juego te atrapa hasta el final. El doblaje al castellano (castellano de verdad, no el neutro-latino) es un espectáculo que acompaña a una banda sonora impecable que le da este toque épico que tan bien le sienta. Quizás la pega en el desarrollo de este modo es que a veces está configurado con largos pasillos que dan a una especie de arenas, un poco a lo Doom Eternal, pero salvando mucho las distancias.


 

Una vez terminado este modo, nos queda el multijugador o explorar Halo Zeta, el anillo. Es buena idea explorarlo entre misiones, sobre todo por encontrar las mejoras para nuestros gadgets. Sobre todo el gancho y el localizador de enemigos. El gancho es el plus en la jugabilidad de Infinite. No sólo da la opción de trepar a casi cualquier sitio del mapa. Trae consigo una vertiente jugable a la hora, por ejemplo, de huir de una emboscada o esquivar a algún boss puñetero. El resto de acciones consiste en derribar torretas de propaganda, calaveras (modos de desafíos), anillos, o encontrar cosméticos. Y esta parte no nos ha terminado de convencer del todo. Para empezar, no puedes ir a cualquier punto del mapa, hay muros invisibles que no te dejan ir más allá. Y a veces se siente un poco vacío de vida.

En lo técnico el juego da unas de cal y otras de arena. Si bien cosas como la distancia de dibujado y los efectos de iluminación son muy buenos, otras cosas como texturas, reflejos y algunos acabados no terminan de cuajar. La tonalidad de colores es algo extraña y el aspecto de la vegetación parece demasiado simplona. No hay destrucción, ni siquiera podemos aplastar a los árboles a nuestro paso. Parece un mapa hecho a base de piezas de lego o algo similar, debido a la rigidez de los elementos puestos en él. Vale que es un lugar que se está "terraformando", pero todo parece artificial en exceso. Por otro lado el multijugador ofrece unos modos muy clásicos. Casi diría de los 90. Algo que sí nos ha gustado y nos ha enganchado. Así que, Infinite es un gran juego, para mí, el mejor Halo que he jugado, pero en general hay que admitir que queda algo lejos de la grandeza de su propio legado. Por desgracia, esto es lo que últimamente pasa con muchos juegos: no salen en la fecha que les corresponde y eso, al final, por mucho que lo mejores, te lastra.

NOTA: 8. 

Forza Horizon 5 (Xbox Series X)

Si no soy especial seguidor de las aventuras del Jefe Maestro, aquí tampoco puedo dejar constancia de mi habilidad o pasión por los juegos de conducción. A excepción de sagas así como Need for Speed o Burnout, no soy precisamente un "Hamilton" al volante. Pero no tengo más que rendirme ante esta quinta entrega de este "spin off" de Forza Motorsport que, mucho me temo, se está "comiendo" a la vertiente de simulación. Y es que, aunque no te gusten los juegos de conducción, este Forza es una maravilla que es difícil que no te guste. Es pura diversión sin descanso. Un mundo abierto donde podemos hacer lo que nos dé la gana a bordo de una colección de coches que van desde los superdeportivos, pasando por turismos y por clásicos impepinables como el Renault 4L. Es complicado encontrar fallos en un juego con un acabado tan redondo como este Forza Horizon.

Quizás su hándicap es que no esté doblado al castellano, pero si lo ponemos en español, el audio latino esta vez sí que está algo más justificado. Que el GPS por fin nos hable en nuestro idioma da gusto, y que por fin escuchemos a los locutores de las radios, pues también. Esto va unido a una ambientación insuperable. Todo el mapa es un espectacular recorrido por varios de los lugares más emblemáticos de México. Desde las carreras hacia abajo del volcán hasta pasear por la Riviera Maya, el juego es un no parar de carreras, pruebas especiales y eventos, tanto offline como online. Rápidamente el mapa se nos va llenando de iconos hasta tal punto de llegar a una saturación que a más de uno de puede desbordar o agobiar. Pero si nos lo tomamos con calma y vamos a lo que en ese momento nos apetezca, el juego te va a dar siempre lo que estés buscando.


 

A esto hay que añadir un apartado técnico que es de lo mejor que se ha visto nunca. El modelado de los coches tiene un nivel de detalle realmente enfermizo. Carrocerías, interiores y detalles que quitan el hipo de lo realistas que parecen. El juego se puede configurar en modo rendimiento a 60fps o calidad (30), pero en ambos casos se aprecia la calidad gráfica ta brutal de este juego. A veces cuesta creer que sea un juego de mundo abierto. Añadimos efectos climatológicos como lluvia, tormentas, ciclos noche y día, y una factura técnica absolutamente preciosa. No será extraño pararse un rato a contemplar una puesta de sol o cómo una tormenta de arena se acerca y nos engulle. Es, sin duda, uno de los juegos de coches ya no sólo con mejores gráficos de la historia, sino también uno de los más bonitos.

En la jugabilidad tampoco cojea, para variar. Estamos ante un arcade de conducción, pero podemos configurar los parámetros de los coches a nuestro antojo. ABS, suspensión, frenos, aceleración, agarre, neumáticos... es todo también abrumador. Así que si se te hace fácil el modo por defecto con todas las mejoras añadidas. puedes meter mano cuando quieras. Tenemos un montón de pruebas espectaculares a recorrer según el tipo de coches, como los todoterrenos o superdeportivos, carreras que mezclan asfalto y campo abierto, exhibiciones derribando bolos, todo es un no parar. El juego además te hace sentir una comodidad a a la hora de ponerte a jugar, que es difícil de explicar. Te hace sentir a gusto hagas lo que hagas. Es inmersivo y alegre. Destila buen rollo siempre, por decirlo así. Y esto es algo que no es precisamente fácil de conseguir. De ahí su grandeza. Por eso me ha parecido de lo mejor de este 2021. Sobresaliente.

NOTA: 9,5.

F.I.S.T. (PC)

China está asomando las orejas y casi nadie se está dando cuenta. Prueba de ello es este metroidvania denominado F.I.S.T. (Forged In Shadow Torch), donde encarnamos a un conejo con unas armas muy especiales. En un ambiente "animalístico", estos conejos son como unos soldados de élite con unas armaduras muy poderosas. Nuestro héroe conserva un gran puño gigante acoplado a su espalda y deberá defender a sus amigos peludos del típico enemigo que antes era compañero de armas. Ésta es la propuesta del estudio chino TiGames que hace su debut con bastante buen pie, pues el resultado es un juego de considerable calidad. Trae consigo los elementos de lo que es cualquier metroidvania al uso, es decir, un gran mapa, dividido en secciones también muy grandes, donde no podemos ir a donde se nos plazca, hasta conseguir algún item o desbloquear algo desde otro lado. 

Lo primero que entra por los ojos es su apartado técnico y artístico. Bajo el paraguas del siempre formidable Unreal Engine, se nos muestra unos escenarios recreados totalmente en 3D, con unos fondos muy detallados y que logran transmitir la ambientación de los lugares que vamos visitando. Su diseño tira un poco por el "diesel punk" con grandes maquinarias de fondo así de corte clásico pero al mismo tiempo con acabado futurista. La verdad es que este aspecto le sienta muy bien al juego, y nos vamos a encontrar niveles muy bien realizados y detallados. Esto va unido a un tono "cartoon" de todos los personajes y secundarios del juego, que, paradójicamente, no agrega simpatía, sino más bien lo contrario. No son conejos ni osos de peluche que deseemos abrazar, precisamente. A nivel audible la banda sonora es épica y cumple muy bien. Lástima de no contar con doblaje al castellano, sólo subtítulos (en PC sí los tiene, pero en PS4 ni eso). 


 

Estamos ante un metroidvania que al principio no parece como tal. Es posible, y esto me consta, que alguno quede sorprendido cuando supere las primeras horas de F.I.S.T., ya que al principio da la sensación de ser un plataformas al uso. Esta confusión es normal, ya que el juego, digamos que "estira" mucho los niveles a base de exploración, con encuentros de bosses de manera que es complicado intuirlos. Vamos, que cuando menos lo esperas te encuentras con uno. Y no es un juego fácil en este sentido. Estos bosses son duros de pelar y nos va a costar un poco coger el truco al sistema de combos de nuestro héroe. Sobre todo porque penaliza acciones como repostar vida, ya que perdemos un tiempo, muy breve, pero lo suficiente como dar ventaja al boss para que nos machaque. Y aquí se nos va a machacar sin piedad más veces de lo que pensamos.

Pero que nadie se asuste, no es un Hollow Knight de la vida, por suerte. La dificultad está muy bien escalonada y lo más duro es al final. Tenemos el típico árbol de habilidades, con hasta 3 armas distintas que podemos combinar para realizar ataques y combos bastante espectaculares. Quizás el sistema de parry (bloquear a tiempo y contraatacar) no está afinado del todo, con lo que nos podemos llevar algún disgusto que otro. Como digo, el juego es un poco duro, pero tras un par de horas más o menos se le va cogiendo el truco a los movimientos y ataques. Al final se vuelve muy adictivo gracias a un gran control y sistema de saltos muy bien realizado. La verdad es que, sin ser un juego que destaque demasiado en nada, cumple con creces para lo que ofrece y el resultado final es muy satisfactorio. Si buscáis un buen metroidvania reciente, éste no os va a defraudar.

NOTA: 8,5.

Ion Fury (PS4)

A éste le tenía ganas desde hace tiempo y he aprovechado ahora que las PS4 se pueden "liberar" para ir probando cosistas. Si bien este juego luce de pena a nivel técnico tanto en PC como en Switch, la versión de PS4 va fina como la seda. Estamos ante un FPS de corte clásico de los 90. Sin ir más lejos está 3D Realms detrás de esto. Es el motor del Duke Nukem 3D adaptado a las máquinas de hoy día, ofreciendo más resolución, pero con el mismo aspecto gráfico de los FPS de hace tres décadas. Por eso estamos ante un juego que no es para todo el mundo. Sobre todo espantará a los más jóvenes del lugar, que están inmersos en sus "Fortnites" o "Warzones" de la vida. Ion Fury les va a parecer un espanto por lo desfasado de su propuesta. Pero para los viejunos como nosotros es una maravilla que algo así exista hoy día.

Iba a llamarse Ion Maiden, pero eso molestó a un grupo musical de nombre parecido (adivinad cual......), y al final se cambió por la palabra Fury. Estamos ante un FPS que bien podría ser una secuela de Duke Nukem 3D, sólo que con protagonista femenina. Así que nos vamos a encontrar acción muy directa, chascarrillos desagradables, explosiones por todos lados y sangre. Mucha sangre. Pero el juego no desentona en nada con respecto a los clásicos de los 90: escenarios tridimensionales con enemigos y armas realizados en 2D. Niveles que son de todo menos lineales, para que nos perdamos en ellos buscando secretos y tarjetas de colores para abrir puertas. Es más, justo antes de salir de cada nivel, se nos advierte del número de secretos que todavía nos quedan por descubrir. 


 

En esta versión, de PS4, el juego se mueve con mucha fluidez y no vamos a tener los increíbles problemas de ralentizaciones de las versiones de PC o Switch. El control está muy bien ajustado y rápidamente nos vamos a acostumbrar a desplazarnos con mucha naturalidad. Todo a nuestro alrededor estará lleno de enemigos, muchos de ellos con muy buena puntería por cierto, que nos van a dar por saco muchas veces. Sobre todo porque, y esto igual no gusta tanto, se ha respetado incluso el sombreado en los interiores que hacía que no viésemos a algunos enemigos porque la distancia de dibujado de la época no daba más de sí. Estas "nieblas" nos pueden ofuscar en más de una ocasión. Pero es el precio a pagar por jugar una experiencia lo más cercana a los 90.

En general me ha gustado bastante y me lo he pasado muy bien con Ion Fury. Tiene algunos momentazos brutales muy buenos y la dificultad, aunque la podemos elegir, está bien escalonada. Así que si tenéis ganas de jugar a un FPS como lo hacíamos en los inicios de los 90, aquí tenéis uno que os va a encantar. Eso sí, procurad jugar la versión de PS4, si es posible. Posiblemente sus puntos negativos los encontremos en eso, que no es un juego para todo el mundo, y por otro lado, que igual no habría estado de más algún enemigo que otro (se repiten demasiado) y de haber dotado de más personalidad o historia personal a la protagonista. Y es sonrojante que un juego de estas características tenga problemas de rendimiento en otras plataformas. Pero bueno, en esta versión es un disfrute, y me quedo con eso.

NOTA: 8.

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