miércoles, 4 de marzo de 2020

2020: El año crucial para Sony y Microsoft



No me está dando tiempo a publicar todo lo que quisiera, por eso hay tan poco contenido últimamente por el blog. Este artículo debería haberse publicado antes, pero con el tiempo que dispongo pues más no puedo hacer. Bueno, vamos al lío. Estamos ya en marzo y se acerca, no sé si peligrosamente, la fecha en la que se producirá el cambio generacional de consolas. Microsoft, y sobre todo Sony, andan un poco al juego del gato y el ratón, ofreciendo detalles a cuentagotas o, sencillamente pasando del tema y tomándose los tiempos con mucha calma. En 9 meses, o menos, ya deberíamos tener las nuevas consolas en las tiendas. Pero a día de hoy no se sabe nada o casi nada.


Microsoft ha hecho lo que suele hacer cuando quiere tomar la delantera, después de una actuación muy discreta con su Xbox ONE. Es decir, adelantarse a Sony. Lo hizo con Xbox 360 al venderla con considerable anterioridad a PS3, y con un precio mucho más atractivo (recordemos que PS3 salió al mercado a 600 euros). Ahora parece ser que quiere recuperar el terreno perdido y repetir la jugada de manera similar, siendo la primera que da el paso al frente que es, como mínimo, mostrar el aspecto de su próxima consola. Y no sé yo hasta qué punto esto les hace bien. Primero porque el nombre no me acaba de cuajar. Añadir una terminología como "Series X", lo siento, pero es de todo menos atractivo hacia el consumidor final. Y ya ni pensemos en el más casual que no se entera ni de dónde le vienen las hostias (el típico que relaciona videojuego con "plei" y no me ralles....).

Como segunda cuestión tenemos el aspecto de la consola. Xbox Series X muestra una forma que parece mezclar Wii con Gamecube, de manera vertical. A simple vista es llamativa, aunque no demasiado original, ya que se parece mucho a ciertas torres de PC que muestran ese mismo aspecto. No me gusta el hecho de que tenga el lector en vertical, como la Wii, pues la postura natural de un lector de discos es la horizontal. Me preocupa también el tema de la refrigeración. Tiene pinta de que está configurada para que el flujo de aire lo suelte hacia arriba, pero me asaltan dudas sobre si tal bestia parda podrá estar bien ventilada dentro de ese tipo de carcasa. Mucho teraflop sin control no sirve de nada. Recordemos que, a falta de conocer los datos técnicos de la PS5, esta nueva Xbox es lo más potente anunciado jamás.


Sony anda, en este sentido, de perfil. Demasiado de perfil para mi gusto. Ha anunciado de nuevo que no asistirá al E3, algo que me sigue pareciendo lamentable. Y de PS5 sólo sabemos que se llamará así, y que su logo es el mismo, pero con un 5. Todo esto, como hemos dicho, a escasos 9 meses para que salgan a la venta ambas consolas. De Microsoft espero ver muchos más detalles en el E3. Creo que va a ser su escaparate principal donde van a resolver las dudas que quedan sobre su consola. Sony sin embargo es una incógnita total. En cualquier momento pueden anunciar algo o... nada. Es que sobre PS5 no hay ni un mísero rumor de ninguna fuente fiable. Con Switch, pocos meses antes ya se sabían cosas como que iba a ser híbrida y tal... Pero Sony está en modo hermetismo total. Lo más cercano ha sido contemplar el feísimo kit de desarrollo, que dudo bastante que tenga algo que ver con la versión final.

Eso sí, en ambos casos han indicado lo bueno que va a ser el tema de disponer de discos duros SSD. Lo anuncian de una manera que parece que han descubierto las Américas. En PC llevamos ya bastantes años usando este tipo de disco duro. Es más, hoy día hay una tecnología mejor, que es la que llevan los nuevos discos duros M.2.(son la verdadera revolución de los discos duros y han llegado para quedarse). El caso es que creo que se ha exagerado el tema del SSD. Claro que van a ser más rápidos, y más eficientes. Lógico. Pero de ahí a hacer cosas, no sé, como viajar en el tiempo, pues no. He puesto un ejemplo muy exagerado, lo sé, pero es que parece que con los discos duros SSD han descubierto algo revolucionario, y no es así. Vas a poder cargar, descargar e instalar tus juegos, que van a ocupar una buena "jartá" de gigas, más rápidamente y poco más. Y el hecho que sean SSD crea un tema paralelo: el precio final de la máquina.


A pesar de que los discos SSD son tecnología actual que ya está siendo eclipsada por los M.2., siguen siendo discos duros a precios muy elevados. Estamos hablando que uno de 1 TB ronda los 120/150 euros. Y no creo que sea admisible que una consola de nueva generación venga con un mínimo de 500 gigas. Eso ya lo trae la PS4, aunque no sea SSD. Por eso no es de extrañar que leamos en muchos sitios que los precios finales de estas nuevas consolas sean más elevados de lo normal, porque van a contar con ciertas tecnologías que pueden encarecer todo el conjunto. A esto hay que sumar el tema de que el PC Gaming está dando mucha guerra. Si una de estas consolas va a rondar 600 euros, por ese precio te montas un buen PC Gaming, eso ya te lo garantizo yo. Hoy día lo puedes conectar por HDMI a tu tele y con cualquier mando/pad inalámbrico juegas igual o mejor que en consola.

Alguno pensará que "ya está este con que el PC es mejor". Es que es así y siempre ha sido así, el PC siempre ha ido por delante. Hay que tener en cuenta que ambas máquinas (o por lo menos la de Microsoft está confirmado) van montadas con componentes de AMD, tanto del procesador como de la gráfica. En realidad, son PCs "embutidos" en una carcasa con una configuración de hardware cerrado. Por eso recalco siempre el tema de los exclusivos. Una consola NECESITA juegos exclusivos, o al menos, que ofrezca algo que se distancie con un PC (mirad a Nintendo). Se está perdiendo la esencia, o no sé muy bien cómo definirlo, de lo que ha sido siempre, conceptualmente, una consola. Es que, salvo Microsoft, mostrando la segunda entrega de Hellblade, tampoco estamos ante noticias relevantes de cómo van a ser los juegos de nueva generación. En esta época de redes sociales con información a toneladas, no hemos visto prácticamente nada de la inminente "next-gen".

Otro tema llamativo y que está siendo algo confuso es la retrocompatibilidad. De Microsoft se da por hecho que va a ser retrocompatible con todas sus anteriores consolas. De Sony no queda muy claro. Han dejado caer que sí, pero no, o sí pero con matices. No descubrimos nada al afirmar que a Sony no le hace mucha gracia esto de usar juegos de generaciones pasadas en sus consolas. Prefiere remasterizar y que pasemos por caja, "again". Por eso nadie debería echarse las manos a la cabeza si al final PS5 no dispone de retrocompatibilidad tal cual. Tiene pinta, a lo mejor, de incluir PS Now, su servicio de juegos en streaming como un estándar para cubrir este tema. Pero ya veremos. Supuestamente los servicios de streaming, la nube y tal, van a tener más peso en la próxima generación. Y Microsoft siempre ha apostado por esto. Tienen una gran infraestructura para tales fines (hasta Sony llegó a un acuerdo con ellos) y todo pinta muy bien en el papel. Todo bien hasta que vemos cosas como Stadia.


En el fondo saben que todavía es una tecnología que está en pañales, y que es muy arriesgado implantarlo a nivel global, teniendo en cuenta que, dependiendo de la zona, la calidad de las redes es muy dispar. Por eso se va a seguir apostando por el formato físico, para alegría del que escribe estas líneas. Sí, en la próxima generación podremos seguir comprando nuestros juegos en las tiendas físicas, venderlos y optar por el mercado de segunda mano. En serio, no me cansaré de repetir lo peligroso que es para el consumidor el hecho de que quieran acabar con el formato físico. Tanto Microsoft como Sony saben que existe actualmente un gran mercado de jugadores adultos, de los de la vieja escuela, que son conscientes de lo que ha supuesto esta industria en los últimos 40/50 años. Y sí, las tiendas digitales están muy bien, yo soy el primero que las usa. Pero está claro que el "always digital" no cala. Stadia es un fracaso, las ONE sin lector no se venden, y cosas como PS Now demuestran que el tema no es tan fácil.

Pero no me voy a autoengañar. A pesar de poder usar discos, sí que espero una gran presencia de lo digital en las nuevas consolas, y estoy totalmente convencido de que van a ofrecer muchas facilidades, un poco al estilo del Game Pass, para que nos vayamos acostumbrando a usar estos servicios basados en la nube y tal. Y de momento esto es lo que hay, pues no hay más datos sobre los que poder opinar. De Microsoft más o menos se espera lo que va a ofrecer. Sony sin embargo es una incógnita. Quedan muchas dudas por resolver, como el tema de la realidad virtual, esos prometidos y supuestos teóricos 8k, las nuevas funcionalidades de los pads, el propio aspecto y características de PS5... Son muchas cosas para el poco tiempo que queda para sus respectivos lanzamientos. Es por eso que llama la atención precisamente eso, la ausencia de noticias relevantes en un 2020 que ha de ser crucial para estas dos grandes empresas del videojuego, y que van a definir el rumbo del sector en los próximos años. Tendremos que seguir esperando acontecimientos.




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