jueves, 3 de octubre de 2019

RetroBadajoz 2019: mejorando cada año.



Un año más no he podido resistirme a acudir a uno de los eventos que, por cercanía, prácticamente me obliga a visitarlo. Hay más eventos dedicados a lo retro en Extremadura, pero éste es el que me parece más completo y el más interesante de todos. La edición de 2018 no me pareció que estuviera a la altura de lo esperado. Creo que cometieron algunos errores, como abarcar todo el IFEBA, cuando el evento requiere mucho menos espacio, o la selección de stands y colocación de las máquinas recreativas. Estaba todo un poco hecho como con prisas y desangelado. Pero han aprendido de aquello, pues este año se han atrevido a realizar incluso concurso de cosplay, aunque no puedo dejar constancia de ello, ya que yo asistí el domingo. Eso y mucho más, pues todo me ha parecido mejor colocado y con puestos de mayor calidad y categoría que otros años.


Tuve el placer de conocer al dueño de Valdegamers.com, una web de artículos retro de la cual soy cliente desde hace ya unos cuantos años. Llevó allí un stand comercial con bastante material retro y muy bueno, sobre todo de 16 bits. Casi todos los juegos eran copias completas y muy bien presentadas con su plástico protector. Suelo echar un vistazo a esta web casi cada día, pues ofrece novedades con bastante asiduidad. Me presenté como cliente habitual y charlamos un poquito del negocio. Por supuesto no podía irme de allí sin hacerle un gasto. Me entró por los ojos la versión japonesa de Super Mario Kart, que siempre suele estar barata, y me la llevé. Además de un par de láminas espectaculares que, ahora mismo no sé donde las voy a poner, pero no tardaré mucho en buscarle hueco. Una es del Metal Slug y otra del Shadow of the Colossus.

Me hubiese gustado llevarme de allí ese Kirby de N64, pero sus 160 euros sobrepasaban con creces mi presupuesto. Además de éste tenía otros juegos de NES y MegaDrive en muy bien estado y a otros precios más asequibles, pero ninguno de mi gusto particular para añadir a la colección (comprar juegos por comprar es tirar el dinero). Por otra parte intuí que para estas ocasiones podría llevarse una buena cantidad de "morralla" de PS3 y 360, y creo que acerté, porque todo que expuso de estas consolas eran juegos que, sinceramente, tanto él como otros vendedores de juegos, lamentablemente, se los van a comer con patatas, pues a pesar de sus precios, son juegos del montón que casi nadie te va a comprar. Y si no llevo razón con esto, sólo hay que darse una vuelta por cualquier GAME de vuestro entorno. Pero bueno, es lícito que lleve estos juegos. Su stand era muy variado y muy bueno. Y ha sido un placer conocerle en persona, por supuesto.

Tal y como figuraba en los anuncios previos, Héroes de Papel, la editorial de libros dedicados a videojuegos, tuvo su stand también. Y el trato no pudo ser mejor, pues la persona que estaba allí respiraba un buenrollismo para quitarse el sombrero. Un chaval joven muy amable y que daba gusto hablar con él sobre los libros y los videojuegos. Ofrecía una selección de material muy buena, con libros más o menos conocidos, como el de "De Sombras y Bestias" del cual me he traído una copia, y "Revolución Indie". El primero, como igual muchos sabrán, va sobre la obra de Fumito Ueda, Sony y todo lo relacionado con ICO, Shadow of the Colossus y The Last Guardian. He empezado a leer un poco y me estoy quedando fascinado. El segundo me parece un gran libro que viene a ser un recopilatorio breve y conciso sobre lo que está significando el peso de los juegos independientes o "indies" como se les suele llamar.

Mis dos libros. En cuanto pueda les compro más, porque son de mucha calidad en todos los sentidos.

No es un libro con una profundidad narrativa en base a documentación extensa, pero es perfecto para ponerse al día, contando desde principios de siglo, de cómo ha ido presentándose y evolucionando cada año los juegos indies. Un tema del que igual preparo por aquí con un artículo especial en cuanto saque tiempo para ello. Como digo, me agencié dos libros aunque quise traerme más, pero el dinero no da para más. Había otros que, estuve a poquísimo de comprar, como el del Metal Gear Solid o de Portal (con una portada y estilo de libro cuadrado precioso). Pero esos los voy a dejar en stand-by, y en un futuro próximo los conseguiré.

Había más stands comerciales. Estaba el típico de figuras de aliexpress, funkos y similares. También otro de camisetas y chapas, donde les pasabas una foto y te la imprimían al momento. Otro de parches de costura y figuras de lana, al que le compré una gorra con el logotipo de NEO-GEO. Estaba tan bien hecho el bordado que podría pasar por un producto oficial de SNK perfectamente. La chicha que nos atendió era un encanto y era ella la encargada de realizar estos trabajos artesanales. Me pareció una gran persona con mucho talento. La anécdota de los stands vino con "Artesanías Masto". El hombre, al que se le notaba el acento de Écija una "barbariá", se topó con alguien como yo, que también se le nota mucho el acento extremeño, y que compartíamos algo en común: regatear precios. Entre que me quitaba precio de uno, me regalaba otro, yo pagando por un lado y mi hermano por otro, nos echamos unas risas y de paso le compramos unos cuantos cuadros. Decía que estaba siendo su ruina, que no vendía nada... bueno, puede ser verdad o puede ser el viejo truco de "ay payo comprame argo...". Éramos dos perros viejos jugando a ver quien pillaba a quien. Fue divertido.

Las máquinas recreativas esta vez estaban mejor colocadas y su distribución más ordenada. Las bartops caseras por un lado, y las originales por otro. Los juegos eran arcades muy conocidos: Hammerin Harry, Snow Bros, Bomberman, etc... Probé sobre todo las viejas máquinas adaptadas para la ocasión y me llevé un poco de chasco, pues una de ellas el joystick no funcionaba bien, y en la que tenía el juego (juegazo más bien...) X-MEN Children of the Atom, se le fue el color al tubo y se veía todo verde y amarillo. A destacar sobre todo tres bartops curradísimas de Castlevania, Sunsetriders y Snow Bros. Sobre todo ésta última, con un diseño basado en Regreso al Futuro muy espectacular. Y como casi siempre, alucino con lo manca que es la gente que juega a las recreativas en estos eventos.

Espectacular. La única pega es que el monitor no era CRT.

Las consolas volvían a tener su espacio, como se esperaba. En forma de rondo estaban las mesas con consolas clásicas, como PSX, Nintendo 64, Master System etc... Igual era mucho pedir, pero me hubiese gustado probar la NEO-GEO CD, y no mirarla en el mostrador que prepararon para la ocasión. Hubo algo que me gustó mucho, pues había dos monitores con Monkey Island y Doom, presupongo que corriendo bajo MS-DOS o algo similar. No me dio tiempo a sentarme tranquiamente. Bueno, es que, si me pongo a enredar con Monkey Island, todavía sigo allí. Por otro lado, tal y como se prometió, The Game Kitchen tuvo su propio stand exclusivo para que cualquiera pudiera probar Blasphemous, su título indie que está cautivando a todo el menudo, o casi (pues creo que yo no me incluyo). Me sorprendió ver a un crío dedicándole un buen rato a este tipo de juego. Y encima se le daba bien y no moría el cabroncete...

Estas cosas le hacen conservar la fe de uno en los jugadores jóvenes, pues no todo es Fortnite, aunque también había hueco para los que no pueden vivir sin Fortnite. Allí había un espacio para ellos y para probar las PSVR de Sony. Juraría que Sony indica que sus gafas no son recomedadas para menores de 13 años, pero allí los padres con sus retoños se lo estaban pasando bomba. Igual luego vendría algún mareo o vomitona, pero, eh, para qué hacer caso a las recomendaciones... Si es que, como decía "Delfin el del fin": no puede seeeeerrr... Entre tantas cosas, pasaba por allí un pobre hombre que reclamaba nuestra atención para que fuéramos a escuchar su conferencia sobre Street Fighter, creo recordar. Mi intención era ir a verle, pero entre tanta historia a mi alrededor (fui acompañado de varias personas...) me distrajeron y se me pasó.

Los expositores de nuevo, ofrecían material retro bastante interesante. Juegos de GameBoy muy cotizados, pasando por Dreamcast y una PC-Engine de la cual no recordaba que fuera tan pequeña (es una consola que nunca tuve y que pocas veces he visto en la vida real). Como siempre, muy bien presentados. Interesante, aunque a mí no me llama la atención, fue también la mesa que nos mostraba de la Guerra de la Independencia montado con muñecos de Playmobil, además de un stand comercial. También llamativo fue la exposición de dos coches clásicos, aunque sea algo que no tiene nada que ver con videojuegos, pero sí con lo retro. Un Citroen dos caballos y un Opel Rekord. Estaba muy bien para echarse unas fotos. De igual manera se mostraba, para echarse fotos también, el stand de papiroflexia (o no sé si es origami 3D...) de figuras de cómics y dibujos animados.

Exposición de los origamis 3D. Son una maravilla.

En definitiva, me lo pasé como un enano y no me enteré de cómo pasaban las horas. Es este hecho, precisamente, el que me revela que fue un gran evento, pues como digo, el año pasado no sentí nada de esto, y al poco estaba aburrido. Esto es lo que puedo contar de mi parte, lo que fue el evento en su segundo día, aunque sé que la chicha y el bacalao se cortaron el sábado, pero no pude asistir. De todas maneras, me vengo muy satisfecho. Hice mis compras retro, eché unas partidas, me deleité observando las estanterías y entablé conversaciones con gente muy maja. Es justo a esto para lo que vengo a estos eventos. Por eso me ha parecido este año la mejor entrega de RetroBadajoz en lo que llevan de vida. Ahora tan sólo espero que todo haya ido bien en temas económicos y de afluencia para, al menos, que podamos repetir la experiencia un año más.

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