lunes, 7 de octubre de 2019

Mega Drive Mini: Impresiones



Sí, es cierto que a estas alturas sólo hay que darse una vuelta por Youtube y encontrarse cientos de vídeos, obviamente algo mucho más ilustrativo que un blog clásico, con todo lo relacionado con la nueva consola de SEGA: la Mega Drive Mini. Pero todavía quedan sitios como éste, más pequeños y con mucha menos repercusión, del estilo bloguero de siempre. Así que, a pesar del "monstruo youtubero", aquí se va a hacer lo propio con esta mini, pues también se hizo con las de Sony, Nintendo y SNK. Llevaba mucho tiempo esperando esta mini. Prácticamente desde el momento en que Amazon puso la reserva en marcha. No soy muy amigo de reservar cosas, pero notaba sensaciones similares a las acontecidas con NES mini, por lo que no pensé que fuera descabellado que se agotara. De momento la falta de stock no es problema, y se puede comprar con total normalidad, para alegría de muchos, y pena para algunos especuladores que, igual se habían frotado las manos antes de tiempo.


Empezamos observando la propia caja. En las fotos, incluso en algunas reviews exclusivas de medios en Youtube, daba la sensación de que la caja era grande. En comparación con otras minis, exceptuando la PlayStation Mini, parecía que iba a sobresalir mucho más. Muy pocos, yo diría que casi nadie, se ha parado a comparar el tamaño de las cajas con otras minis, una a una. Hay fotos, eso sí, de gente mostrando su colección de minis apiladas unas encima de otras. Sin duda es evidente que es algo con lo que hacerse una idea. Pero hasta que no la he tenido en mis manos no me he percatado del tamaño real. A priori me la esperaba más grande, la verdad. Sobre todo, teniendo en cuenta que trae dos mandos. Pero la caja está realizada para que todo quepa al milímetro. En este sentido, el "packaging" deja un poquito que desear.

Están los dos mandos juntos a un lado, y al otro la consola en otra pequeña caja. Los cables están por encima de dicha caja, un manual (eso sí bien protegido con un plástico) y poco más. En esto Nintendo, y sobre todo, Sony, supera a esta mini de SEGA. No es que sea lo más importante, pero, paradójicamente, la PlayStation mini, si de algo puede presumir es de su embalaje. Es más, me atrevería a decir que, de todas las minis que tengo, la de Sony es la que mejor lo ha hecho. Lástima que luego haya sido una mancha fea en su historial de consolas. Por eso la sensación inicial es un poco de "bajona", al comprobar que, bueno sí, está todo muy bien ordenado y tal, pero la caja es una simple caja y poco más. Ojo, no confundir esto con la parte exterior de la misma. La calidad del grafismo para esta mini está fuera de toda duda, con esa imitación a la caja real de la Mega Drive europea, con Sonic dibujado y tal.

Modelo europeo, que es el mque más me gusta.
Así se nos presenta la caja, con los cables algo sueltos y la consola en una cajita aparte.


Soy de la opinión de que la más bonita es la europea. Sobre gustos, colores, sí, por eso no me gustan las ediciones que han salido por territorio asiático. Esa caja blanca con el logo "MD" me parecen feos hasta decir basta. Aquí se jugó con el negro y el morado, combinación que era la más atractiva (o al menos así lo idearon en SEGA en su momento...) para que a los occidentales del viejo continente nos llamara la atención. Ese es, en mi caso, el recuerdo que tengo de Mega Drive en los 90. Todo esto de las ediciones japonesas y tal, me es relativamente nuevo. No sólo por el hecho de que desconocía cómo eran las cajas en Japón y cercanías, sino que, tras conocer cómo eran, no me hacen ninguna gracia. Así que me ha resultado maravilloso abrir esta caja que recrea la original con mucha fidelidad. No tuve la suerte de abrir una Mega Drive en su día, así que esto a mí me pilla de nuevas, aunque sea una réplica mini.

Como he dicho en otras ocasiones, me perdí prácticamente toda la generación de 16 bits. Eso sí, en cuanto me hice de los emuladores correspondientes en mi primer PC (año 96), me puse al día sin parar. Tanto en SNES como en Mega Drive, me harté de probar títulos, con un pad que creo que ni siquiera era USB, que me costó un ojo de la cara y que encima, no siempre me reconocían los emuladores de la época, obligándome a tirar de teclado sí o sí. Era lo que había entonces. Tiempo después me hice de mi correspondiente Mega Drive original. Es más, mi colección retro empezó justamente comprando esta Mega Drive. Aunque ya disponía yo de mucho material retro de NES y GameBoy que conservaba de mi infancia, fue la Mega Drive la que disparó o encendió mi "chip" de coleccionismo retro. A partir de ahí vino todo lo demás que, aún sigo ampliando como puedo.

Pequeña pero matona. Aquí puesta entre dos titantes: una PS4 y una ONE.

Las sensaciones de esta mini son exactamente las esperadas. Como se suele decir, estamos ante un producto que ha sobrevivido a su propio hype. Otra prueba más de que, cuando estas compañías se proponen a hacer las cosas bien, pues salen bien. Además de demostrar, de nuevo, que nunca es mala idea escuchar a la comunidad. Sobre todo, en estos tiempos donde las redes sociales tienen un poder impresionante. La consola es de un plástico de mucha calidad. Se ha puesto mucho mimo en que los acabados de la misma sean los más pulidos posibles. Mi consola no es del plástico rugoso que tienen algunos. SEGA al parecer comenzó una remesa con este tipo de plástico y después comenzó con otro. Para saber de qué estoy hablando, probad a comparar, si tenéis una PS3 Slim o una PS4 FAT, la superficie de éstas con vuestra Mega Drive mini.

Los mandos son copias idénticas a los originales. No noto demasiada diferencia, salvo el lógico desgaste de los botones al pulsar el original, y en mi caso, los tonos rojos de los botones y la poisición de la palabra TRIGGER. Al tacto funcionan de maravilla. No noto nada de imput-lag (tiempo que pasa desde que pulsamos un botón hasta que vemos la reacción en pantalla) en mi tele LG de 60 pulgadas, que soporta 4K, y con la configuración en modo juego. Los cables de dichos pads son de una longitud aceptable, si bien, por las reviews que he mencionado antes, me daba la sensación de que eran más largos. Sí son más largos que los de las minis de Ninendo, pero he tenido que echar mano de un extensor USB porque no llegaba a mi sofá cómodamente. Casi, pero no llegaba.

Arriba, el original de mi Mega Drive. Abajo el de la mini.

La emulación también me ha parecido que está realizada sin problemas. Tanto hablar por todos sitios de que la consola tenía lag en el sonido y tal, pero no he notado nada de nada. Si algún juego tiene lag en el sonido, o en internet hay gente con un oído y vistade lince, o yo estoy medio sordo y ciego. Vamos, que sé perfectamente lo que es sufrir imput-lag, sobre todo cuando por mis manos pasan cosas como las "Pandora´x Box Sticks Arcade". Eso sí es imput-lag. Lo demás son tonterías. Como digo, no noto nada fuera de lo común. He probado los 42 juegos, si bien no los he jugado a fondo, pues me llevaría muchas horas, y puedo afirmar lo que también mucha gente reconoce: no hay imput-lag, ni de control ni de sonido. Eso sí, nada de conectar el cable USB directamente a la tele. He usado el cargador oficial de la Raspberry Pi 3 (sí, puede que sea algo irónico) sin ningún problema. El trabajo realizado en la emulación es muy, pero que muy bueno. Otra cosa, que es lo que a continuación vamos a tratar, son el tema de filtros y demás.

Sí, el filtro CRT oscurece demasiado la pantalla. Creo que, y esto lo opino de todas las minis, no cuesta nada a estas alturas ofrecer varios filtros de pantalla para este tipo de máquinas. Me parece oportuno meter aquí a la Raspberry Pi, pues proyectos como Recalbox, que son totalmente gratuitos por la comunidad de desarrolladores, ofrecen una cantidad de filtros abrumador. Me hubiese parecido un acierto espectacular el hecho de que SEGA nos hubiera permitido más opciones de filtros. Scanlines más o menos ajustadas, efecto abombado, etc... Me parece algo que no requiere demasiado esfuerzo. Pero esta parece ser la tónica habitual con las minis. Como iba diciendo, el filtro CRT oscurece mucho la imagen, es cierto, pero al margen de eso es un filtro que no le queda nada mal. También tenemos el modo de pantalla expandida, para aquella gente que le moleste tener bandas negras a ambos lados de la tele. Creía que iba a estar la imagen muy estirada, pero la verdad es que no está nada mal. Posiblemente es la mini que mejor ha adaptado sus juegos al formato completo de las TVs actuales.

Menú principal. Si no tocamos nada, automáticamente carga una rom detrás de otra, como un modo demo.

Así que, bueno, la cosa podría ser mejor, pero no está mal del todo. Sobre todo si la comparamos con otras minis. La selección de juegos me sigue pareciendo acertadísima. Sí, echo de menos mi querido Sonic 3/Knuckles y otros como Rocket Night Adventures. El primero no ha podido ser por derechos de autor de la músca de Michael Jackson, si no me equivoco, y el segundo, pues no sé exactamente por qué Konami no lo ha "soltado". Pero esto ha sido compensado con títulos como Darius y Tetris. Y con lo del Tetris me he enterado de toda la movida que hubo. SEGA no contaba con los derechos para distribuirlo, justo cuando ya estaba listo para lanzarlo, y no se puso a la venta. Pero algunas copias se escaparon. Se dice que sólo hay 10 unidades de este juego en todo el mundo. Imaginad su valor. Así que, emulando un poquito a la SNES mini, SEGA nos ha ofrecido incentivos extra para hacernos con su maquinita, y ofrecer juegos exclusivos. Además del "truco" de jugar a los juegos en otras versiones si cambiamos el idioma:

-Japonés: Versiones USA de Earthworm Jim, Vectorman y Virtua Fighter 2.
-Coreano: Versiones USA de Castlevania Bloodlines, Contra, Earthworm Jim, Landstalker, Light Crusader, Road Rash 2, Streets of Rage 2, Vectorman y Virtua Fighter 2.
-Chino: Versiones USA de: Beyond Oasis, Earthworm Jim, Landstalker, Light Crusader, Vectorman y Virtua Fighter 2.

En resumen, me ha parecido una de las mejores minis que han salido hasta la fecha. No han racaneado en prácticamente nada, ofreciendo un producto que, recordemos tiene un "target" muy definido, denota una calidad muy buena. Por lo menos es lo mínimo que la gente demanda  en esta clase de consolas: calidad en los materiales, buena presentación, selección acertada de juegos y buena emulación. ¿Que podría haber sido mejorable? Claro. Sin ir más lejos un pad de 6 botones hubiera contentado a mucha gente. Porque, por muy purista que se sea, incluir juegos de lucha con el pad de 3 botones, se hace insufrible. Y ampliar algo más la lista de títulos, pues se notan algunas ausencias, y más opciones de filtros de vídeo. Pero con todo, es una mini que ha cumplido las expectativas (las mías al menos) y que no creo que decepcione a casi nadie que se la haya comprado. Además, es la primera consola de SEGA desde el lanzamiento de Dreamcast a finales del siglo pasado, algo que le da un "plus" a esta compra. Por lo tanto me doy por satisfecho con esta Mega Drive mini. Ojalá SEGA se anime en un futuro a sacar la mini Dreamcast. Con eso ya lo petaría del todo.

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