lunes, 18 de marzo de 2019

[Análisis Breves] Monster Boy ATCK, Shadow of the Tomb Raider, Crackdown 3



Vamos otra vez con otra remesa de análisis abreviados de los juegos que voy probando. Este 2019 tiene pinta de que va a ser muy bueno, al menos a priori con los lanzamientos ya conocidos. Vamos esta vez con tres juegos, uno de ellos una grata sorpresa en Switch, y los otros para Xbox ONE, uno de ellos el primer exclusivo del año. He tardado algo más en realizar estos breves análisis porque hay un juego que me está robando demasiado tiempo: Battlefield V. Creo que éste es mejor dejarlo para más adelante, porque todavía ando descubriendo sus bondades (y defectos). Pero prefiero dedicarle algo aparte, pues es una saga a la que le tengo mucho aprecio. Vamos pues con estos tres que tocan ahora.


Monster Boy and The Cursed Kingdom (Switch).
Empezamos analizando uno de los mejores juegos que ha despedido el pasado 2018. Si bien había sido todo un descubrimiento un indie como The Messenger, no lo ha sido menos este plataformas con toques metroidvanias llamado Monster Boy. Como curiosidad, se llama Monster y no Wonder porque han tenido problemas con las licencias. Algo que por otra parte no comprendo del todo, estando el logo de la propia SEGA incrustado en el título del juego. Me imagino que no habrán podido hacerse de todos los derechos. El caso es que el nombre es lo de menos, porque el resultado de varios años de desarrollo han dado como fruto un juego con un aspecto visual y una jugabilidad tremendas. Y otra vez de nuevo hay que esperar a que saquen edición física por estas tierras, pues la que existe hay que comprarla de importación.

Las primeras sensaciones que transmite el juego son similares al mencionado The Messenger, aunque con un apartado gráfico y artístico muy distinto en Monster Boy. Los gráficos se han dibujado previamente a mano antes de digitalizarlos y el resultado da un aspecto muy colorido y vistoso. Es casi ver un anime controlado por el jugador. Puede que a alguno le choque las primeras fases, donde estamos en una playa muy colorida con cangrejos sonrientes, pero si aguantan un pelín verán que estamos ante un gran juego con variedad de sitios, tanto alegres como más oscuros. La música de fondo en un principio suena algo exagerada y estruendosa, pero a la larga se hace más llevadera, sobre todo cuando nos toque viajar a zonas que ya habíamos estado. El juego entra por los ojos sí o sí. A esto también ayuda unos jefes finales que nos ocupan gran parte de la pantalla, ganando muchos enteros cuando jugamos con la Switch conectada a la TV.



Gráficos aparte, el juego es una mezcla muy buena de plataformas, exploración, una pizca de rol (nada importante, que nadie se asuste...) y algún puzle que otro bastante sencillo que nos tendrá enganchados a la pantalla durante un buen montón de horas. Además denota una pizca de humor muy light, que se nota tanto en la trama como en los textos (el juego no tiene doblaje en ningún idioma). Quizás la pega la encontramos en el acceso al menú de habilidades y piezas del conjunto de trajes que iremos encontrando. No se me ha hecho muy cómodo. Monster Boy tendrá la habilidad de cambiar de aspecto, convirtiéndose en cerdo, rana, león, etc... para ir superando niveles y acceder a zonas que antes nos eran imposibles. La combinación de estas transformaciones, cada una con sus habilidades (el león tiene mucha fuerza, la rana se balancea con su lengua...) nos permitirán avanzar y disfrutar de una aventura bastante completa y satisfactoria. Me lo he pasado en grande con este juego, así que me apunto otro para pillar en físico en cuanto pueda.

NOTA: 9.

Shadow of the Tomb Raider (Xbox ONE)
Aprovechando la oferta de Microsoft y su Game Pass, el cual por 2 euros nos ofrece 2 meses, le he hincado el diente a la que viene a ser la última aventura de esta nueva "trilogía". Nunca me llamaron mucho los Tomb Raider, aunque sí que probaba, aunque solo fuera por ver qué ofrecía de nuevo, cada entrega, prácticamente desde sus inicios. Diré que nunca me gustó este planteamiento de exploración hasta el hastío intentando encontrar una palanca que active una puerta, que da acceso a un botón que acciona un mecanismo que... y así sucesivamente. Esto entremezclado con breves dosis de acción (y por supuesto, las tetas de Lara...) era lo que atraía al público. Con esta nueva Lara, más joven y con un aspecto físico más acorde a lo que sería una mujer normal, mi interés por la saga cambió, ya que su planteamiento jugable, para chasco de los viejos fans, se adaptó para todo tipo de públicos.

Sí, estas últimas entregas de Tomb Raider son más "casualizadas". No llegan al extremo, bajo mi punto de vista, de lo que ofrece Uncharted, pero sí que se ha vuelto bastante más accesible para todo el público. Además le acompaña una narrativa bastante interesante, junto a un sistema de progresión muy bien escalonado. Shadow of the Tomb Raider repite la fórmula ya vista en sus dos anteriores entregas en la actual generación, y eso significa que la fórmula ya empieza a dar síntomas de cansancio. Me ha parecido, en líneas generales, una especie de expansión del anterior juego, Rise, que sin embargo tiene un comienzo muy prometedor, con todo el rollo Maya del fin del mundo, pero que se va desinflando con cierta rapidez. El árbol de habilidades ha cambiado por un aspecto algo extraño, y como viene siendo habitual, algunas sólo las desbloquearemos completando las tumbas y desafíos reglamentarios.



Volvemos al sistema de guardado y viajes rápidos con las hogueras, pero esta vez hay algo novedoso, pues nos centraremos en Paititi, una población indígena que vendrá a ser como el centro de operaciones del juego. Esto hará virar ligeramente la jugabilidad, al tener que hablar con los habitantes y realizar misiones secundarias, algo que no me ha hecho mucha gracia, la verdad. No parece haber mucho más mapa que esta zona y otras más, también de corte selvático, para movernos por él. Un poco decepcionante. Al menos siguen estando bien integrados los momentos de acción, exploración y sigilo, lo que hace que el desarrollo sea ameno. Ayuda un gran doblabje al castellano y gráficamente da un pequeño salto cualitativo, pero sin estar demasiado optimizado para la ONE normal. A veces le cuesta mover el juego y sufre algo de tearing cuando la carga gráfica es considerable. Pero como digo, se va desinflando poco a poco a medida que avanza la trama, y al final nos da un poco igual que "La Trinidad" quiera acabar con el mundo o no. En definitiva nos encontramos ante un juego demasiado conservador en todos los sentidos.

Nota: 6,5.

Crackdown 3 (Xbox ONE)
A veces no te esperas mucho de un juego y... justamente te encuentras con eso mismo. Eso es lo que me ha pasado con Crackdown 3. Como muchos sabréis, el juego ha estado cargado de contínuos retrasos durante los últimos años. Con lo difícil que es jugar a juegos exclusivos en ONE, ésto no presagiaba nada bueno. Y así ha sido. El resutado es un juego que, si bien nos puede servir para matar cuatro tardes aburridas, no alcanza lo que serían los estándares de hoy día mínimos de calidad de un juego actual. En los gráficos es donde flojea más el asunto. Simplemente es un juego de la pasada generación. No hay que darle muchas más vueltas. No cuenta con un mapa demasiado extenso y cosas comos las texturas o las físicas están desfasadísimas. Exceptuando algunos detalles, como reflejos y cosas como la alternacia entre día y noche, el juego se nos presenta con un nivel técnico de bastante baja factura.



Poco o nada le ayuda unos tiempos de cargas demasiado generosos en tiempo, y ciertos cortes de un par de segundos cuando se guarda la partida automáticamente. En el modo demolición (modo online 5 vs 5) hay algo más que ver, con los edificios y demás elementos destructibles que, bueno, no está mal. Pero si para eso hace falta computar datos en la nube, pues... menudo chasco. La historia sin embargo hace más llevadero el juego, que recuerda bastante al primero. Lo típico, una megacorporación quiere tiranizar una cuidad, y un puñado de héores está dispuesto a acabar  con el mal. Esto da lugar a que tengamos que ir recorriendo y limpiando las zonas del mapa, donde siempre tendremos cosas que hacer. Liberar prisioneros, puestos de viaje rápido, garajes de vehículos, antenas propagandísticas... todo esto ayudado con un gran arsenal de armas que nos harán muy amenos los combates, a la par que espectaculares.

El juego es directo y muy sencillo. Es acción sin complicaciones. Nuestro agente irá mejorando sus habilidades recogiendo los famosos orbes verdes que nos permitirán saltar más alto, y el resto de habilidades, como fuerza cuerpo a cuerpo, conducción o explosivos. Durante todo este tiempo que dura el juego hasta que vamos acabando con los jefes de cada zona, se hace amena la jugabilidad, dado que es difícil no estar realizando algo destructivo en Crackdown 3. El problema es que, como estés acostumbrado a este tipo de juegos, te lo fulminas en pocos días. Y te queda la sensación de que sí, mucha destrucción, tiros y explosiones, pero... le falta algo más. Encima no trae ni doblaje al castellano. Es demasiado conservador en su planteamiento y eso, para un juego exclusivo, no es buena señal. Así que me parece excesivo que pidan 60 euros por él. No los vale. Es aceptable su compra cuando baje a 10 o 15 euros aproximadamente. De momento lo mejor es probarlo con el Game Pass, que, como he dicho antes, por 2 euros dan dos meses.

Nota: 5.

No hay comentarios:

Publicar un comentario