viernes, 3 de agosto de 2018

Probando Xbox Game Pass



En esta vida cualquiera puede opinar de todo, pero en mi caso prefiero siempre decir lo que pienso de algo una vez que lo he podido probar o testear. Eso es lo que pasa con los juegos y todo lo que rodea a este mundillo que, hasta que no compruebas de tu mano cómo es el producto, no llegas a las verdaderas conclusiones. En este blog suelo dar mi visión particular de las cosas, con la subjetividad que ello conlleva, aunque siempre procure equilibrar un poco la balanza. Ideas como la de Microsoft con su "Game Pass" me horrorizan, ya que soy un fuerte defensor del formato físico. No, no soy de los que va a pagar una suscripción mensual para tener un "Netflix" de juegos a modo de alquiler. Pero sí he probado los 14 días gratis que cada usuario de Xbox ONE puede probar sin compromiso alguno.


¿Conclusión? Pues más o menos lo que esperaba. Es una opción más para quienes no les importe el tema físico de los juegos, y quiera jugar mucho y variado sin moverse del sofá. Sirve también para quitarte dudas sobre ciertos títulos que quieras probar como medida de "precaución", pues te puedes ahorrar los 70 euros si ves que al final no te convence. Homefront The Revolution por ejemplo, era un FPS que a priori no me daba mala espina, a pesar de la mala prensa que el juego tiene. Pero claro, ya es sospechoso que el juego me lo encuentre en tiendas, nuevo, a un precio de 10 euros. Me dispuse a descargarlo y...en este caso sí, los palos recibidos estaban más que justificados. El juego es terrible en todos los aspectos. Lo dejé de jugar por su alarmante monotonía y su buena colección de bugs...

El principal problema que he encontrado en este servicio es que, al ser una consola con pocos exclusivos, me encuentro que no hay mucho por donde rascar en digital, ya que poseo en físico todos los juegos importantes del catálogo. Así que probé algunos de corte indie con fama más favorable, como BattleBlock Theater, una frikada muy divertida. Entre estos y alguno más, no he aprovechado mucho más el tiempo que me quedaba para disfrutrar de manera gratuita de Game Pass. Es más, me han sobrado días, pues no sabía ya qué probar, ya que el resto de juegos que ofrecía no me llamaban para nada la atención. De todas maneras no es algo que me haya sorprendido, pues ya iba informado de antes del contenido actual de la plataforma.

Así pues mi visión del asunto sigue en sus trece. Sigo pensando que esto es un primer paso, un primer "truco" para que los jugadores nos vayamos acostumbrando al contenido exclusivamente digital. Yo mismo se lo he explicado a algún amigo y, aunque lo primero que te preguntan es si cuando dejas de pagar se puede seguir jugando... tras un ligero pensar llegan a la conclusión de que tampoco es tan mala idea. Por 10 euros al mes puedes probar un montón de juegos, aunque al final ninguno sea tuyo. Esa es la parte positiva con la que el usuario medio, sobre todo el típico que usa los juegos a modo de "usar y tirar", que más recalcan sobre este tipo de servicios. Por mi parte sigo siendo partidario de que ambos elementos han de convivir: físico y digital. Y puede que incluso,  en este sentido, esté de acuerdo con Microsoft y todo.


Recientemente dijeron que su próxima consola contaría con dos versiones: una para cada cometido (una sólo para contenido digital y otra con opción de juegos físicos). Creo que son conscientes de que todavía hay un amplio sector de jugadores (por suerte no todo se reduce a imberbes jugando al Fortnite...) ya entrados en edad, que seguimos siendo parte fundamental de su mercado. Por eso juegos como Limbo o Sonic Mania salen editados después en ediciones físicas. Porque no hay nada como tener algo tuyo de verdad, que puedas tocarlo, guardarlo, coleccionarlo... o después venderlo si quieres. Ojo, porque el mercado de segunda mano también es otro efecto colateral en toda esta movida. Es sabido que no es del gusto de las tres grandes compañías este mercado secundario. Normal, pues es algo en lo que ellas no ven ni un céntimo.

Al final el formato digital vencerá, de eso estoy casi seguro. Me tengo que resignar al decirlo pero creo sinceramente que será así. Al menos hasta que quede el último reducto de usuarios como yo, que nos quejaremos siempre por los juegos digitales. Las nuevas generaciones (salvo alguna excepción que habrá...) no ven sentido al hecho de coleccionar y/o usar juegos físicos. Tienen otra mirada sobre este mundo videojueguil. Móviles cada x meses, tablets, consolas portátiles con "shops"... Están acostumbrados a descargar, jugar y borrar. Y que pase el siguiente. Encima empresas como Microsoft ofreciendo golosinas como el Game Pass... Pero es lo que toca en estos momentos. El único consuelo que nos queda es que todavía queda tiempo para que todo se pase al digital, para poder seguir disfrutando del momento de quitar el precinto de una caja, sacar el disco/cartucho y jugar.

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