martes, 3 de abril de 2018

Ready Player One: Para vosotros, jugadores.



Steven Spielberg no necesita presentación. Para mucha gente es el mejor director de la historia del cine. Bueno, uno de los mejores, eso seguro, pero creo que hay otros muchos colegas suyos de profesión (Eastwood, Coppola, Kubrick, y un largo etcétera) que también han dejado huella en el mundo del cine de manera inolvidable. Spielberg siempre ha estado presente en grandes superproducciones que han marcado generaciones. Desde ET, Indiana Jones, pasando por Jurassic Park, por ejemplo. También nos ha dejado muchos cambios de registro (Munich, La lista de Schindler, Salvar al Soldado Ryan...) a lo largo de su larga carrera. Y al igual que otros directores que han tenido la oportunidad de "cerrar" géneros como Eastwood y su extraordinaria "Sin perdón", Spielberg ha decidido hacer lo mismo con lo suyo propio: Ready Player One.


Una película hecha videojuego o... un videojuego hecho película. De cualquiera de las dos maneras podríamos definir Ready Player One. Nombrar a Steven Spielberg en el imaginario colectivo es sinómimo de efectos especiales y películas espectaculares, con las excepciones de registro que hemos mencionado antes. Él es el primero que lo sabe, y por eso se ha marcado esta película a modo, ya no sólo de homenaje a la cultura pop de los 80 y principios de los 90, sino también a sí mismo y a alguno de sus antiguos colaboradores. Cultura pop que tiene como principal pilar maestro el mundo de los videojuegos y la realidad virtual. Se apoya en esto para ampliar el abanico de referencias audiovisuales a películas ochenteras (y setenteras) y a una banda sonora que mezcla de manera genial estilos pop de los ochenta con partituras de Alan Silvestri.

El resultado es una película tremenda que entra por todos los sentidos, y una delicia contínua para aquellos que nos hemos criado en esas dos décadas mágicas que fueron los 80 y 90. Sólo por ver correr de nuevo al DeLorean en la gran pantalla merece la pena pagar la entrada. El film entra rápido en acción, sin apenas precalentamiento. Va al grano desde el minuto uno. Van desfilando un montón de imágenes que vamos a deleitar con cada visionado nuevo que realicemos, sobre todo en cuanto esté disponible su versión en Blu-ray. Porque el elenco de personajes y referencias es abrumador. Muchos los vamos a pasar por alto. No me dí cuenta, por ejemplo, que la mismísima Lara Croft aparece hasta en 3 ocasiones y... no me percaté en ninguna. Ni con el coche del Equipo A... ni con Sonic... 

A algunos sí se les ve a la legua, como a Duke Nukem o a las ranas mutantes de Battletoads. Pero más allá de ir "contando" personajes que nos suenan, la película mantiene un ritmo buenísimo, a pesar de que sufre un ligero bajón hacia su, digamos "tercer cuarto". Si dividiésemos la película en cuatro cuartos, como si fuera un partido de baloncesto, se podría decir que es en el tercer cuarto donde la cosa afloja un poco. Pero lo hace a propósito para remontar con la traca final, tan clásica cómo esperada. Porque Spielberg no va a ofrecer ningún giro de guión, ni nos va a proporcionar actuaciones memorables por parte de un elenco de actores más bien discreto. No. Estamos ante un blockbuster realizado como los de antaño. Con final feliz, salvación del mundo y beso a la chica. Y no es falta de originalidad, está hecho muy a propósito.

A ver si eres capaz de identificar TODO lo que muestra esta captura.

Quien espere otra cosa, se va a llevar una tremenda decepción. De igual manera se van a sentir muy desorientados quienes, incluso habiendo nacido a principios de los 80, se hayan desmarcado totalmente de todo el mundo del videojuego hasta la fecha. Porque, y este sería el principal hándicap de Ready Player One, si no eres más o menos "gamer", como se dice ahora, no te vas a enterar ni de la media la mitad. Por eso hay que tener mucha precaución antes de ir a verla. Está dirigida a un público bastante particular, con lo que es muy normal que gente más mayor, o demasiado joven (los mal llamados millennials) llegue a la conclusión de que estamos ante una obra fallida de Steven. Es lógico. Si hicieran algo parecido con la cultura audiovisual de los 50 y los 60 yo sería el primero que no me enteraría de nada.

Por mi parte hacía bastante tiempo que no salía tan satisfecho del cine tras ver un blockbuster. Y es que uno ya estaba cansado de tanta película de acción-aburrimiento, justificado sólo por explosiones y efectos especiales al tun tún. Spielberg da un puño en la mesa a todos estos directores ineptos que ni siquiera son capaces de ofrecer una cinta de aventuras y acción medio en condiciones (lo último enteramente potable que recuerdo es la última de MAD MAX). Una película directa, divertida y que se pasa volando, a pesar de que excede del par de horas. Ready Player One es un regalo, un homenaje, para la gente que nació a principios de los 80 y ame los videojuegos, la música y el cine que ha ido surgiendo en esa década y en la siguiente. Si eres de esos, como yo, estás tardando en sumergirte en Oasis y dejarte llevar por esta pedazo de película que se ha marcado el señor Spielberg. Como dirían en Sony: "para vosotros, jugadores".

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