sábado, 11 de noviembre de 2017

EA y su camino "fantasma"



Los que me conocen desde hace tiempo saben de sobra de mi, digamos, "especial" opinión sobre la actitud de uno de los actuales gigantes de este entretenimiento nuestro de los videojuegos. Electronic Arts está a un abismo bastante considerable de lo que fue hace bastantes años. Estoy leyendo en los últimos meses como EA cierra estudios y se agencia de otros, como aquel que va al supermercado y se compra una caja de frutas. Lo último me ha chirriado bastante, pues acaban de apropiarse de Respawn Entertainment, responsables de una saga que me gusta mucho: Titanfall. Estos juegos de mechas están bastante infravalorados porque siguen quedando a la sombra de otros como Call of Duty o GTAs (lo de este juego de Rockstar sí que es digno de estudio). Y me he dado cuenta de más cosas, casi sin enterarme.


Yo mismo he ido dejando de lado a EA. Sí, es algo que igual no le importa a nadie. Y poco o nada va a afectar el hecho de que ya no muestre interés alguno en los juegos de EA, como para que esta compañía rectifique de su camino actual. Si echo la vista atrás, dos o tres años a lo sumo, me doy cuenta que van saliendo Battlefields, Need for Speeds, y paso olímpicamente de ellos. Quien lo diría, con lo bien que me lo pasé en su día con Bad Company 2, con Hot Pursuit 2010 o con Dead Space. Pero ya en aquellos tiempos mis quejas sobre las políticas de EA estaban muy presentes. Empezaba la novedad de los DLCs de pago, pases de temporada (también de pago, por supuesto) y toda esa inmensa mierda que se iba a estandarizar, tal y como lo conocemos hoy día con la gran mayoría de títulos triple A.

Creo que fue a partir de Battlefield 4 cuando la cosa empezó a menguar. Puede que sea mi propia edad y que mis gustos van cambiando, puede ser. O que ya estaba harto de tanto Battlefield (llevo jugando a la saga desde el 2). Pero eso no quiere decir que renuncie a uno de mis géneros favoritos, como son los FPS. El último Doom, sin ir más lejos, me ha encantado, tanto por su fantástico modo historia como por su modo multijugador. Me parece el FPS más redondo de los últimos años. Y que conste que yo de Doom no soy especialmente fan. Ahora mismo si me dan a elegir entre Battlefield 1 y Doom, descarto el juego de EA automáticamente. Probé la beta de B1 y me llevé un chasco. Y bueno, ni que decir de Titanfall 2,  otra gozada de FPS con un multijugador buenísimo que mejoraba mucho al primero. Por eso temo bastante lo que vayan a hacer con Titanfall 3, juego anunciado prácticamente al mismo tiempo de la compra de Respawn.

De otros como Dead Space habrá que ir olvidándose, ya que Visceral Games ha desaparecido, por obra y gracia de EA. Salvo sorpresa en los próximos tiempos, va a ser complicado volver a aquel espacio terrorífico de nuestro amigo Isaac Clarke. En cuestión de títulos deportivos, los juegos de fútbol para mí es como si no existieran. En este mismo terreno se encuentra Need for Speed, que tantos altibajos ha ido llevando con el transcurso de los úlimos 15 años. Es que no me voy ni a molestar en probar Payback. No tiene nada, absolutamente nada que me atraiga. Con Forza Horizon 3, a pesar de que no es un juego de nueva hornada, tengo suficiente. Grandes gráficos, un control genial y diversión directa con un montón de coches. Ni siquiera me hacen falta persecuciones. Es lo que tiene hacer las cosas en condiciones y no tomar el pelo a los jugadores (a 70€ por barba...).

No volveremos a jugar a un nuevo Dead Space. Y si volviera, no sería tal y como lo conocimos.

Alguno puede que me tache de viejo cascarrabias, pensando que el tiempo pasado fue mejor. En algunos aspectos sí y otros no, diré en mi defensa. Pero qué queréis que os diga, si me dan a elegir entre pagar por un juego completo o uno por fascículos (donde la suma de dinero aumenta considerablemente) pues... la elección me parece bastante obvia. Es que es lo mínimo que deberíamos exigir los jugadores. Pero por desgracia los que pasan por el aro son legión, aunque sea tirando de la tarjeta de crédito de papi. Y tampoco he de rememorar viejos tiempos. 2017 se nos va contando con un gran año de juegos donde, en mi lista particular, no aparece EA por ningún sitio. Cuphead, Sonic Manía, Super Mario Oddyssey, Sombras de Guerra, Nier Autómata, Forza 7, Horizon Zero Dawn... La lista es más amplia, no caben todos en un párrafo. Creo que sólo sería "esclavo" de EA si fuera jugador de juegos de fútbol y no tragara con lo que ofrece Konami.

Así que como estoy diciendo, no necesito jugar a nada de EA para divertirme actualmente si quiero pegar unos cuantos tiros online, o quiero conducir deportivos con un mínimo de calidad. Se está convirtiendo, bajo mis ojos, en una empresa que no me interesa. Es como un fantasma. Sé que está ahí, pero rápidamente desaparece de mi vista. Aunque eso sí, sus latigazos que me hacen prestar atención a ellos me indignan. Eliminar a Visceral Games o agenciarse de Titanfall sólo son clavos en el ataud que EA se lleva clavando desde hace mucho tiempo. Al menos en lo que respecta a mi persona. Y esto no es una queja llorica. Me conformo con muy poco, que conste. Sólo quiero un Battlefield sin pases de temporada ni cosas que desbalanceen el juego, un Need For Speed sin gilipolleces ni propuestas a medio gas, un Titanfall que siga ofreciendo todos sus DLCs gratis... Y que hagan algo decente con Burnout o Dead Space. Creo que la palabra claves es esa: decencia. Es la única manera de que vuelva a ser jugador de un título de EA: que recuperen la decencia. De momento, me han perdido.

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