miércoles, 17 de mayo de 2017

Pasando la primavera con Valley, Fl4tOut, Mark of the ninja...



Empieza a notarse ya los días calurosos, pero calurosos de verdad. Para alegría de unos y no tanta para otros, pues trabajar en verano fatiga muchísimo. Nos vamos acercando al evento más importante del año: el E3. Este año no está haciendo demasiado ruido, y puede que sea una señal confusa, ya que puede ser una de las ferias con más cantidad de información, en lo que se refiere a títulos anunciados, de los últimos años. A mí me va a pillar junto con otro evento local, como es el ExtreGame. Así que el inicio de Junio se presenta prometedor. Mientras, vamos jugando a lo que vamos pillando. Como siempre, vamos con una tanda de mini-análisis de los juegos que he tenido el placer, o el terror, de haber probado en las últimas semanas.


Valley (PC)
Me lo recomendaron hace tiempo y lo tenía guardado en el disco duro a la espera de ser jugado. Unos lo tachan de decepción, otros de una auténtica maravilla semi-desconocida para el gran público. Bueno, tras haberlo completado, creo que no es ni una cosa ni la otra. Valley te intenta atrapar con un inicio realmente fantástico y bastante prometedor. Esto es así por la propia presentación que, aunque por desgracia, sólo está en perfecto inglés (subtítulos incluídos), no hace falta saber idiomas para recibir con encanto los primeros compases del juego. Es más, si os defendéis un poquito con dicho idioma, comprenderéis muy bien la trama.

Como digo, los comienzos del juego son impresionantes. Ayuda mucho el trabajo gráfico y artístico, que es donde el juego te entra por los ojos de manera irremediable. Sumamos que encarnamos a un personaje que se ha perdido en medio de un valle que parece mágico, no sabe qué hace allí y las cosas que le esperan... y listo. Ya estás inmerso en el juego. A mí por lo menos me cautivó de una manera que sólo hacen muy pocos, como Ori o Shadow of The Colossus. Juegos con "magia", por así decirlo. Y durante gran parte de esos inicios las sensaciones son extraordinarias. Pero, y ya empezamos con los peros, Valley ofrece eso y poco más, a pesar de tener momentos realmente buenos.



Va diluyéndose poco a poco, precipitándose en un final que, a mí al menos me ha durado 4 horas (el propio juego al finalizar te lo indica y todo). El resultado es agridulce. Valley bebe de conceptos vistos en Bioshock, Ori, y apurando un poco, hasta Mirror´s Edge. El problema es que no sabe despegar de una grandísima base. Como se suele decir, la idea es buena pero no la ejecutan bien. Con un concepto jugable minimalista y sin armas, se convierte más en una especie de experiencia en primera persona, muy buena si hubiese versión para gafas VR, pero poco más. La habilidad de crear y quitar vida queda muy desaprovechada, se echan en falta más habilidades "maquineras" y algunos niveles son algo confusos y vacíos. Es una experiencia muy corta (si vas al grano son 3 horas de juego) que podría haber dado muchísimo más de sí. A pesar de eso, creo que merece la pena probar Valley.

Mark of the Ninja (PC)
He de admitir que en los últimos tiempos me están gustando bastante esos juegos indies (y no tan indies) basados en plataformas "metroidvanias" con gráficos suaves, y también lo que son de tipo pixel-art. Éste Mark of the Ninja vendría a formar parte de los primeros, con un acabado gráfico muy pulido, suave y adaptado a las máquinas actuales. De esta manera se nos presenta un concepto jugable que no es demasiado común, que sería el de plataformas con dosis generosas de sigilo. Hablando mal y pronto, sería algo así como un Metal Gear convertido en plataformas 2D. Esto es así porque el juego propone la vertiente del sigilo, cual auténtico ninja debería ser en un juego de ninjas.



Así que nos dedicaremos a eso, a sobrepasar niveles aprovechando la oscuridad, ocultándonos en objetos, apagando luces, escondiendo cadáveres para no alertar... Aunque eso sí, tendremos nuestras habilidades ninja para hacer perrerías a los enemigos. Iremos mejorando cosas como la bomba de humo, trampas, dagas envenenadas... y sólo podremos elegir el uso de unas u otras en cada nivel. También desbloquearemos trajes ninja que de la misma manera que nos otorgen beneficios, como poder correr sin ser detectados, siempre impondrán alguna pega, como no llevar la espada. Siempre habrá alguna manera de sobrpasar los obstáculos sin matar a nadie, algo que se nos recompensará, y pasar desapercibido nos reportará más beneficios.

En general es un juego bastante redondo y que cumple muy bien con lo que se espera de él. Cada nivel te invita a explorar cada rincón, superar sus pruebas secretas y realizar más cosas aparte de la misión principal. Siempre te va ofreciendo pequeñas sorpresas a modo de enemigos más duros y niveles más peligrosos, con más trampas, conforme avanzamos. El final me ha parecido original, aunque por otro lado se echa de menos más bosses finales. La versión que yo he jugado, además, contaba con unos bocadillos tipo cómic, donde los desarrolladores nos cuentan anécdotas del desarrollo (valga la redundancia) según vamos avanzando por el nivel (textos en castellano). Así que me lo he pasado muy bien con Mark of the Ninja. De estos juegos que gusta en un futuro rejugarlos, sobre todo si te gusta el sigilo.

Quake Champions (Beta de PC)
Antes no podía pero ya sí. Me refiero al hecho de poder hacer públicas mis impresiones sobre el nuevo FPS de Bethesda + Id. Al principio estaba totalmente prohibido dar cualquier dato, ya sea texto, imágenes o streamings de la beta cuando era cerrada. Después se hizo pública y se levantó el veto. Y mi experiencia particular con esta beta la podía calificar como pequeña decepción. No me ha hecho mucha gracia que uno de mis FPS favoritos de todos los tiempos tenga que "lidiar" con modas andrajosas, bajo mi parecer, a lo Overwach. Quake fue el juego que cuajó definitivamente el concepto de "arena", es decir, soltar a los jugadores en un mapa cerrado repleto de armas y powerups, valiéndose de la habilidad propia de cada jugador para salir victorioso de las refriegas.

Quake Champions, a groso modo, también es así, pero la cosa cambia cuando entramos en el tema de las habilidades exclusivas de cada personaje. Unos corren más, otros se hacen invisibles temporalmente, otros se teletrasportan... Lo siento pero no, esto no es la esencia de Quake. El multijugador de DOOM (2016) sí que me parece el sucesor real de lo que, al menos en mi caso, se espera de un juego como Quake. Sí que tiene de "quakeriano" el diseño de los niveles, que parecen sospechosamente, una especie de mezcla moderinzada de los mostrados en Quake 3 Arena. No es que sean los mismos. Ni mucho menos. Pero sí que nos pueden resultar familiares distintas zonas de los mapas. Es como si hubieran encajado partes de Quake 3 Arena para Quake Champions.



La beta en general me ha funcionado relativamente mal. Sí, es una beta, sí. Pero teniendo de sobra los requisitos para jugar en calidad alta, el rendimiento ha sido muy cuestionable. El V-Sync no funcionaba por mucho que lo quedásemos activado, los tiempos de carga sobrepasaban el minuto o dos, y el lag llegó a ser insufrible. Me ha decepcionado mucho el tema gráfico, ya que los motores gráficos de esta saga suelen rendir muy bien, históricamente, en el mundo del PC. Por todo esto, no he jugado más de lo que quisiera. Es muy frustrante descargar tu arsenal a dos metros de tu enemigo y que no le hagas ni cosquillas, por el maldito lag. Al margen de esto, cosas como las armas, me han parecido descafeinadas. El lanzacohetes parece de juguete, la escopeta parece hacer sólo cosquillas y la nueva "rail gun" recuerda más a un arma de Unreal Tournament que otra cosa. Es más, parece un juego basado en la franquicia de Epic, que un Quake a lo sumo. Así que se me rebajan mucho las expectativas ante este nuevo Quake. De momento me quedo con DOOM y su multijugador, que me parece notablemente mejor, como FPS "old-school".

Flatout 4 Total Insanity (PC)
No sólo de juegos de acción vive el hombre. De vez en cuando me gusta probar el género de velocidad. La cuarta entrega de esta peculiar saga de coches que siempre ha venido muy inspirada de otros como Destruction Derby, vuelve a la carga, aunque de una manera más bien discreta. Sigue ofreciendo esa física del "peso", por llamarla de alguna manera, tan característica. Notaremos como los vehículos tienen distribuido el peso, cómo giran en base al centro de gravedad programado y cómo actuan los amortiguadores. Más o menos lo esperado. La verdad es que nunca me ha llamado la atención esta saga. Seguramente porque me parece que no despega del todo en su planteamiento. Y creo que en esta cuarta edición tampoco lo parece subsanar.



Es un poco de todo. Tiene cosas de Burnout, pero también de Destruction Derby. A pesar de ser un arcade de conducción, es algo más exigente de lo que parece, con unos rivales que nos pondrán las cosas complicadas. Técnicamente cumple con lo mínimo que podríamos exigir hoy día en un juego de coches para PC. Pero sin mucha floritura. Tiene cosas interesantes, como el asfalto embarrado o los efectos climátológicos. Pero en general no llama demasiado la atención visualmente. No es de estos juegos que entran por los ojos, ni te van a soprender por sus gráficos. La verdad es que lo podríamos catalogar como un juego estándar, no sólo en este aspecto, sino también en el resto.

Es lo típico. Carreras, contrarrelojes y batallas en arenas cerradas. Ésto último me parece lo más divertido, con pruebas un poco frikis. Vamos desbloqueando mejoras para los coches, y coches propiamente dichos conforme avanzamos. Y no da para mucho más. El control sigue siendo muy accesible, aunque hay que acostumbrarse a los "culeos" del coche por esas físicas algo exageradas, pero se le coge el truco rápido. Un juego correcto que te puede hacer pasar algunas tardes en las que tengas ganas de echar el guante a un juego de conducción de corte gamberro sin complicaciones. Al menos en mi caso es justo lo que me esperaba. Buen juego para pasar algunos ratos y nada más. Lo contrario habría sido una sorpresa.

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