lunes, 9 de enero de 2017

NES Classic Mini: Impresiones


Potra no. Super-potra, megaultra-potra, potra al cuadrado o al cubo. Como queráis. Pero este que está aquí ha conseguido hacerse de una NES Classic Mini (a partir de ahora la llamaremos Mini NES) justo después de que pasara el día de reyes. No me lo podía creer. Es más, todavía me estoy pellizcando. En el Carrefour de mi cuidad estaban desmantelando todo el tinglado navideño para reponer todo lo nuevo, o supuestamente nuevo, para este año. En la zona donde habitualmente se reponen las Nintendo 3DS no había nada, excepto una cajita que me resultaba soprendentemente familiar. Allí estaba, sola, sin que nadie la hiciera caso. Una Mini NES en medio de la nada. Imaginaos la situación y la sorpresa. Vaya manera de empezar 2017.


El caso es que una vez la cogí, no había cristo que me la quitara. Haciendo un par de ciringoncias económicas (tuve que reunir pasta con urgencia con quienes me acompañaban, pues no llevaba 60€ encima), me llevé a casa muy felizmente mi consolita. Otra vez me ocurre esto. Me agencio de cosas que en un principio no las busco. Simplemente se topan conmigo. Ojalá esto me sucediera igual con el dinero o las mujeres :P. Tras llegar a casa, y ajustar cuentas eso sí, jeje, probé esta chuchería de Nintendo sólo reservada para los más nostálgicos. Y... si bien las impresiones han sido satisfactorias a nivel general, he de reconocer que podía haber dado bastante más de sí por el precio que ofrece.

La instalación es sencilla, pero antes hemos de hacernos de un conector a la red USB que sea de 5V 1A. Así que, o usamos el de nuestro móvil, o toca ir a los chinos o tienda de electrónica para pillarse dicho adaptador. Algo que de primeras me parece poco comprensible por parte de Nintendo. Eso sí, lo advierte de manera muy clara en la caja de la Mini NES. El paquete incluye, además de la consola como es lógico, un cable HDMI, otro USB-MicroUSB y un mando. Y sólo debemos conectar, encender y listo. En apenas dos o tres segundos se carga un menú muy sencillo (con salvapantallas incluído cuando no tocamos nada) de usar para poder cargar las 30 ROMS que trae la consola ya preinstaladas. La sensación es muy parecida a aquella vez que por primera ocasión encendí mi NES allá por los inicios de los 90.

Menú principal de Mini NES.

El mando tiene mucha culpa de esto, pues no es que se parezca, es que es EXACTAMENTE IGUAL al de la NES original. Los he estado comparando y es prácticamente imposible diferenciarlos. El tamaño de la propia consola es más mini de lo que pensaba. Nintendo ha puesto bastante mimo en el diseño. Esto es así que hasta escuchar la pulsación del botón de encendido resulta muy familiar. Después empiezo a navegar por el menú, me meto en las opciones y me encuentro un par de cosas, una muy buena y otra muy mala. La primera es grata, pues la emulación es extraordinariamente buena. El filtro de la TV de tubo y el otro de 60hz son una auténtica pasada. La pega son los manuales. Nos invita a meternos en https://www.nintendo.co.jp/clv/manuals/es/ para verlos. Bastante feo y decepcionante, la verdad.

Pruebo algunos juegos. Kirby, Ninja Gaiden, Super Mario Bros... sin duda se ven fenomenal en un televisor con HDMI a 1080p. Y me quedo, aunque suene extraño, con el filtro de TV de tubo. Está muy conseguido. Al salir de cada juego, pulsando el botón RESET de la consola, aparece un aviso por si queremos guardar la partida. Pienso por un lado lo bueno que habría sido esto en la época... o quizás no. El hecho de no disponer de guardado a gusto del consumidor hacía que te esforzaras más en buscar trucos o mejorar en tu estilo de juego. Era más desafiante. No os puedo ni contar la de tardes que le eché a juegos como Super Mario Bros 3, hasta que descubrí por mí solo, las flautas. Eso por poner un ejemplo. Imaginad más tardes con Blaster Master (inexplicablemente no incluído) o el dificilísimo Ninja Gaiden.

Otra cosa que no me ha hecho gracia, y creo que esto a casi todo el que tenga una Mini NES le habrá pasado, es la selección de títulos. Son 30 con motivo del 30º aniversario de NES (año más, año menos, ojo), pero me parecen tanto insuficientes en número como en calidad de títulos. Lo siento pero una NES sin Blaster Master, Battletoads, Gremlins 2, Ufouria, Little Nemo... pues como que no. Me sobran algunos como Tecmo Bowl o Startropics. Aunque al parecer, mientras escribo esto, hay buenas noticias para quienes quieran ampliar el número de ROMS y rellenar los 512 megas de memoria flash de la consola. Ya se pueden añadir más ROMS, mediante éste método. Por mi parte no la voy a tocar. Mira que me gusta cacharrear, instalar custom firmwares y cosas así, pero esta vez no lo toco. Entre otras cosas porque dispongo de mil maneras de jugar a juegos de la NES. Bien sea en las propias NES que tengo originales, everdrives, emuladores en PC y móviles, y por supuesto, en mi Raspberry con RECALBOX. Y esta pieza de coleccionismo que considero que es la Mini NES prefiero dejarla como está.


¿Una web para los manuales? Pues me he quedado como estaba...

Y a cuento de esto útlimo, es posible que muchos se pregunten qué es lo que  tiene de especial esta Mini NES en comparación a una Raspberry. Bueno, sinceramente, las especificaciones de la placa son algo similares a las de una Pi. Su procesador es de cuatro núcleos (4x Cortex A7) con una memoria RAM DDR3 con 256 MB. Las de la Pi son superiores y permiten más sistemas de emulación. Entonces la pregunta es... ¿Teniendo en el mercado Pi y cosas así, merece la pena dejarse 60 pavos en una Mini NES?. Pues en mi caso sí, pero porque cumplo unos requisitos que no mucha gente cumple. Sólo lo veo apreciable para la gente que, como es mi caso, se han criado con una NES, a finales de los 80 y principios de los 90. Y con todo, me parece que tiene un precio abusivo, por mucho mimo que Nintendo haya querido ofrecer con el diseño y la calidad incuestionable del acabado del producto.

Eso sin contar con los cuatro espabilados especuladores de turno que llegan a pedir 200€. Espero y deseo que se las traguen con patatas. Así que si eres de los que ya cumplen treita y tantos y la NES te dió muchos y muy buenos ratos, es una pieza de coleccionismo sin igual y que si se te tercia la oportunidad de hacerte de ella, yo al menos recomiendo que no te lo pienses dos veces. Es una cucada, un capricho caro, hay opciones más baratas y mejores, sí. Pero la ha fabricado Nintendo y eso es siempre, garantía de calidad. Se nota en los componentes de la Mini NES. Eso sí, no creo que vuelva a "picar" con cosas como esta. Dudo bastante de, en un hipotético futuro, hacerme de posibles Mini SNES y cosas así. Me la he encontrado de pura chiripa, se me había presentado esa oportunidad y la aproveché. Pero como he dicho, esto es sólo para auténticos fans de la NES, como yo. En caso contrario es mejor quedarse con otras opciones.

2 comentarios:

  1. Jo, debe ser la reostia rememorar esas tardes que en mi caso nunca se dieron, ya que nunca dispuse de una NES propia… :(

    Bajo mi punto de vista es un producto que funciona por la nostalgia del asunto mas que por el producto en sí. Lo típico de pegarte un vicio de vez en cuando o chulear de tener algo que se ha agotado y poca gente tiene, pero lo de pasarse los juegos de pe a pa… no lo veo. Yo al menos no tendría la paciencia necesaria para estar pasándome un juego de hace 30 años habiendo otros actuales con mejor… “aspecto”, por decirlo de alguna manera… jaja. Solo me veo haciéndolo si hay un apagón de última tecnología o el PP prohíbe las consolas de Sony y Microsoft, que puede ser… :P

    Enhorabuena por la adquisición.

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  2. Gracias. Ha sido toda una sorpresa encontrame este objeto tan deseado por tanta gente de pura chiripa. Eso sí, sobre lo de rejugar sistemas clásicos... pues no me parece cuestión de paciencia. Más bien es de entusiasmo nostálgico. Si sacaran una MiniPSX o una MiniPS2 (consolas que creo son más cercanas a tu hipotético lado nostálgico, por ejemplo... a lo mejor me equivoco), emulando los juegos con el mismo aspecto que en su día salieron, créeme que dará un gustirrinín especial volver a jugar a aquellos juegos que se te quedaron para siempre en tu mente. A mi no me importa volver a jugar a Blaster Master o SMB3. Tampoco jugar a MGS1 de PSX en una PSX, o God of War en una PS2... Pase el tiempo que pase, si un juego es grande... es grande para siempre.

    Otra cosa es que le demos el valor a una máquina como MiniNES. Es básicamente, una pieza para coleccionistas y gente entrada en nuestra edad, que hemos vivido la edad dorada de los videojuegos (8 bits, 16, 32...). También cuenta el hecho de que valores en mayor o menor medida las máquinas que has jugado en el pasado. Hay gente que pasa a la siguiente generación de consolas y no quiere mirar nunca atrás. Cosa que me parece igualmente respetable.

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