jueves, 8 de diciembre de 2016

INSIDE: Cuando lo importante es sólo recorrer el camino



No es demasiada costumbre por aquí el realizar análisis de un sólo juego, pero con ciertos títulos, como INSIDE, me gusta hacer excepciones. Como muchos sabréis (o no), INSIDE es uno de los mejores juegos indie del actual 2016 que nos va diciendo casi adiós. No sé cómo habrá ido el tema de los juegos indie este año, pero lo que sí se es que estamos ante uno de los que podríamos denominar imprescindibles. Eso sí, he de aclarar que no me ha entusiasmado a los niveles que, por lo que he leído, lo han encumbrado a la altura de obra maestra. Creo que la cosa no ha sido para tanto, y ahora intentaré explicar el por qué. 


Estamos ante uno de estos juegos que no nos van a dar prácticamente nada mascado. Es decir, que desde el primer instante en el que tomamos el mando no va a aparecer ningún tutorial, ni guía ni nada que se precie para indicarnos cómo son las mecánicas jugables de INSIDE. El juego nos propone una constante huida hacia adelante de un chaval del que no sabemos absolutamente nada. Sólo que intenta huir desesperadamente de un mundo frío, hostil y despiadado. En un marco que sabe combinar muy bien lo tenebroso, lo futurista y lo inexplicable, el juego nos va absorbiendo poco a poco. Nos va ganando con sus puzles y desafíos que, aunque a veces puede que nos haga exigir un poco nuestro coco, tampoco son de una complicación extrema.

Si estás acostumbrado a juegos de este tipo, como el genial Limbo del cual bebe bastante este INSIDE, rápidamente le vas a coger el "truco" al tema. Aunque aquí no se va a "torturar" al jugador con tanto ensayo y error como ocurre con Limbo. Y posiblemente hayamos nombrado con esto la mayor baza de este título de Playdead: su jugabilidad propuesta de manera intuitiva. Si nos quedamos encasquetados en algún sitio, sólo debemos intuir, la mayoría de las veces con lógica, cuál es la manera correcta para superar el obstáculo. Con esto hay que quedar claro, por otra parte, que no estamos ante un juego para todos los públicos, como siempre se suele decir. Habrá gente que se pueda desesperar, creyendo que estamos ante un simple plataformas de scroll 2D.


No hace falta ser un "Einstein", pero tampoco es recomendado para gente con mentalidad simplista. O dicho de otra manera: no es apto para gente con pocas luces, para qué nos vamos a engañar. Este título es un regalo para aquellos jugadores que sientan la curiosidad como un elemento, casi el único, que te empuja a seguir corriendo, a seguir avanzando por el juego. A seguir huyendo y dejarte llevar por los acontecimientos que el propio juego te ofrece. No hay recompensas, ni diálogos, ni doblaje... INSIDE habla por sí solo con su jugabilidad y su aspecto, de tonos suaves pero siempre inquietantes. Este planteamiento jugable quizá tampoco sea nuevo, pues juegos de este corte, como Limbo o Journey ya han ofrecido experiencias parecidas.

Entonces ¿cuál es el problema de INSIDE?. Pues básicamente y bajo mi punto de vista, son dos. El primero es su duración. Son unas 4 ó 5 horas aproximadamente, que a lo sumo se me han convertido en 3. Esto va a pasar si le coges el "truco" demasiado rápìdo y/o ya tienes experiencia con este tipo de juegos. Es justo lo que me ha sucedido en mi caso particular. Han sido 3 horas solamente. Pero 3 horas muy interesantes, donde no he despegado la mirada de la pantalla con mi mando. Podría haber dado mucho más de sí y tampoco habría pasado nada si la dificultad hubiese aumentado un poco.


El otro gran hándicap es algo con lo que igual mucha gente no puede estar de acuerdo conmigo: el final. No lo voy a destripar, no os preocupéis. Simplemente me parece una tontería de final. Sorprendente es seguro, de eso no cabe duda. Pero ni me parece lógico que pase eso, ni que acabe así todo el desarrollo de la aventura. Me ha resultado hasta jocoso. Hasta se pueden hacer chistes más verdes de lo que uno puede pensar sobre este tema. Al final me queda la sensación de que han estropeado la parte final en un intento de ser demasiado originales. Creo que es lo suficientemente relevante como para que me haya llevado un pequeño chasco, y para nada lo considere una obra maestra.

Me quedo sin embargo con su enorme jugabilidad y su ambientación. Y sus distintas lecturas. Yo también he sacado mis conclusiones paralelas. No sé a ciencia cierta si es algo intencionado por parte de los desarrolladores, pero encuentro cierto aire de protesta (o no se muy bien cómo definir esto) en relación a nuestra vida real. Me refiero a cómo es el mundo en el que vivimos actualmente. Es como una especie de crítica a nuestra sociedad. Alguien sólo (y que está sólo) quiere sobrevivir al horror que le rodea, mientras otros permanecen impasibles, otros parecen zombis que obedecen todo lo que se les ordene... Igual me estoy pasando, pero sí que veo esto jugando a INSIDE.


En definitiva, la cuestión es ¿merece la pena jugar a INSIDE?. Sí, la verdad es que sí. ¿Estamos ante una obra maestra? En mi opinión, NO. Un gran juego, un gran indie, seguro. Pero para alcanzar, incluso el sobresaliente como nota, yo espero algo mucho más redondo. Es posible que no me haya llegado de la manera que lo han hecho otros, como Ori and the blind forest. Quizás le falta épica, o más dificultad, o quizás es justo lo que no querían que fuera: ni épico ni difícil. Posiblemente sea su final tan particular lo que me ha decepcionado un poco. Aun así, es un juego muy bien trabajado y desde aquí lo recomiendo.

Nota: 8,5.

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