sábado, 19 de diciembre de 2015

Sonic Lost World: Esto sigue sin funcionar



Desde el pasado mes de noviembre, los usuarios de PC tenemos disponible la última entrega del erizo azul, tras haber pasado por las dos consolas actuales de Nintendo que, hasta el momento, contaban con la exclusiva. A pesar de que en mi caso soy poseedor de todas las plataformas en las que se ha presentado Sonic Lost World, no le he hecho demasiado caso hasta ahora que, bueno, como es Sonic... pues tarde o temprano me veo en la (casi) obligación de, al menos, echarle un ojo. Más que nada para comprobar de primera mano si esto levanta cabeza o sigue dando palos de ciego.


No digo nada nuevo si afirmo que la saga de Sonic lleva dando tumbos desde hace ya bastantes años. Demasiados ya, piensan muchos. El cambio al 3D no le sentó demasiado bien, pero hay que reconocer que aquel, ya mítico, Sonic Adventure 2 de Dreamcast, nos hizo presagiar algo bien distinto de lo que sucedió después. Y es que, bajo mi punto de vista (que comparte mucha más gente), desde aquel gran juego, Sonic no ha recuperado su particular estela. Esa que lo hacía vibrar en consolas de 8 y 16 bits. 

Es más, no hace mucho he recibido en casa el mismísimo Sonic 3 para Megadrive. Cartucho, caja y manual. Todo completito, por supuesto. Estoy aprovechando algunos pequeños chollos que se me presentan para completar un buen surtido de trilogías retro; tema que tendrá su espacio propio próximamente por este mismo blog. Me viene al pelo esta reseña porque me hace comprobar en un espacio de tiempo menor la gran diferencia de calidad, sobre todo, entre los clásicos Sonics y los más modernos.

Jugando a Sonic 3 en la MD (los cartuchos hay que comprobarlos una vez comprados...) uno se queda enganchado bastante más que lo que pensaba en un principio. Y cuando te quieres dar cuenta te has tirado varias horas dándole caña al asunto, todo ello en 16 bits. Al día siguiente te sientas delante de tu PC Gamer para probar Lost World y... las sensaciones no son las mismas, ni por asomo. No porque el juego en sí sea malo, ni mucho menos. Es que lo que ofrece en realidad es un cúmulo de ideas que, no  es que ya no cuajen, es que encima ya se va incluso plagiando a la desesperada.


Tenía bastante temor a lo que había leído hace ya tiempo: Sonic Lost World era una copia descarada de Super Mario Galaxy. Bueno, sí que lo es, aunque no del todo. Y después de haber casi completado la aventura, he de admitir que me gustaría que sí lo hubiera sido completamente. Ya que te pones a copiar conceptos, al menos hazlo bien, y no te quedes a medias. Porque el juego me ha parecido un batiburrillo de conceptos que casan bastante mal. No me ofrezcas niveles de scroll horizontal (como los Sonics clásicos)  y acto seguido me introduzacas en "Super Sonic Galaxy".

A esta mezcla hay que unir los poderes heredados de "Sonic Colors". Quien no haya jugado a "Colors" y no sepa de qué va la movida se puede ver incluso encasquetado en algún nivel sin saber qué hacer. Los poderes de taladrar el suelo o viajar "eléctricamente" en determinados puntos, vuelven a estar presentes, y hay que saber usarlos. El juego, al menos la versión que yo he probado, no te explica de primeras qué hacer en esos momentos, y se te puede torcer el rostro al comprobar que estás más perdido que un extremeño en una universidad.

Pero hay más. La sombra de Mario es muy alargada. Por eso también se nos plantea la navegación entre niveles con un mapa "made in NEW/Super Mario Bros. 3", donde también iremos coleccionando "power ups" por si somos algo torpes en algunos niveles. Y entre nivel y nivel, vídeos de la trama. Esta es otra. No soporto que a los personajes del universo Sonic les apliquen voces y diálogos. Es una gran equivocación. Hay personajes que es mejor no hacerlos hablar. Suena raro pero en ocasiones esto es mucho mejor. Lo que consiguen con esto es que se envuelva el juego en algo demasiado infantil y soso para el jugador más experimentado.


No sé vosotros, pero yo no recuerto a Sonic como algo meramente infantiloide. Sí, es un erizo azul que corre mucho y salva conejitos y tal... Pero yo no siento la "ñoñada" buenista para preescolares en los juegos de Megadrive. Es más, recuerdo a Sonic en su época gloriosa como un juego más bien "agresivo". El propio personaje tenía el ceño fruncido. Controlabas a un bicho con cara de cabreo que iba a toda hostia, haciendo loopings flipantes, recogiendo anillos y matando otros bichos. Era muy impresionante y para nada se me hacía algo "cuco", para que se me entienda.

Como decía, contemplando estos vídeos entre fase y fase, es justo lo que destila el Sonic de estos tiempos: ñoñería. Ver hablar a Tails, Eggman y demás personajes, es casi una patada al estómago. Y eso que está doblado al castellano. De las pocas veces que no se agradecen el doblaje en un juego (y mira que yo soy de los que defienden el doblaje a capa y espada). Pero aquí esto no puede ser. A los personajes de Sonic les debería pasar como a los de Mario: sólo palabras sueltas, o frases cortísimas como mucho. Miyamoto así lo quiso hacer con los suyos y sólo hay que ver los resultados para comprobar quién está teniendo más éxito.

Entre unas cosas y otras, al final lo he dejado aparcado. Como he dicho en tantas otras ocasiones, al final lo que hace grande a un juego son las sensaciones que te deja. Mientras que la versión de Megadrive me engancha y me pide que vuelva a jugarla de nuevo desde el principio, Lost World me ha hastiado hasta lograr hacerme indiferente hacia él. Así que de nuevo, me encuentro ante otro intento fallido por parte de SEGA con su maltratado erizo. Parecía que la cosa iba a remontar con juegos como Colors o Generations (que tampoco cuajaron mucho, la verdad), pero se vuelve a demostar que este personaje no tiene definido un rumbo que lo devuelva, al menos, a la grandeza de lo que fue en su día.

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