sábado, 5 de diciembre de 2015

Resucitando mi ZX Spectrum



Siempre quise tener uno en su día, pero reconozco que igual, por la edad que tenía, ni me iba a enterar de la media la mitad si, en aquella época, mis padres me hubiesen comprado un microordenador. Recuerdo vagamente algún anuncio en la tele, con un niño de mi edad más o menos (8-9 años) reclamando lo super-guay que era tener uno en casa. Y a pesar de que no pude hacerme de ninguno (entré en todo esto vía clon Atari 2600), un gran amigo mío sí que pudo disfrutarla, capricho de su hermano mayor. He aquí toda mi historia con el dichoso ZX Spectrum.


Modelo +2A para ser exactos. Y recalca en la propia carcasa, con cierto orgullo, que posee 128 Kilobytes de RAM. Algo que hoy consideramos una ridiculez inmensa, pero que en su momento tuvo que ser algo realmente potente. Sin duda no llegaban a la potencia de sus rivales consoleras, también de arquitectura de 8 bits, NES y Master System. Estos ordenadores no eran máquinas pensadas para jugar de manera exclusiva. Eran para jugar y usar programas. Si en 1987 eras capaz de realizar tus trabajos a ordenador, y luego imprimirlos de manera "matricial", eras un jodido "máquina"... con un Spectrum o similar. 

Sinceramente, y ahora que me doy cuenta, he de reconocer que las consolas en aquella época le daban un buen repasito a los microordenadores. Para empezar la potencia gráfica era descomunal en las consolas. La cantidad de colores, los sprites, y el dibujado en general, eran de una calidad muy ínfima en máquinas que cargaban los juegos en cintas de casete. Y es aquí donde veo otra grandísima desventaja. Si Nintendo y Sega ya andaban con cartuchos que funcionaban al segundo de insertarlos, los usuarios de Amstrads CPC, Commodores, Spectrums, y similares tenían que aguantar la carga completa de sus pletinas.


Como mi viejo amigo de la infancia me reconoció hace pocos días, se iba a dar una vuelta mientras esperaba que la cinta cargase el juego. Y luego a rezar para que la carga no acabara con un mensaje de error o pantalla negra. Estamos hablando de horas incluso. Lo que tardara en leer los datos de la cinta. Y hay juegos que gastaban las dos caras o tenían además una segunda cinta para poder cargarlo todo. Por otro lado, pienso lo realmente increíble que era aquello. Jamás se me habría pasado por la cabeza que, aprovechando la tecnología del sonido en cinta, se pudieran grabar datos informáticos en el mismo formato.

El caso es que después de un día de colegio, mi buen amigo me invitó a su casa para que pudiera probar de primera mano lo que era jugar al OutRun en un ZX Spectrum. Más que nada para comprobar por mí mismo que era verdad, que no me estaba vacilando. Recordemos que a finales de los 80, principios de los 90, lo máximo en videojuegos eran las máquinas recreativas. Nada superaba a las recreativas. Así que pensar que existían máquinas de uso doméstico con "ports" de juegos de recreativas, era como un sueño hecho realidad.


Lo primero que me impresionó es la cantidad de juegos que tenía... grabados. Y es que eran cintas, y como tales se podían copiar con cualquier radio o minicadena que tuvera dos pletinas. He aquí otra de las ventajas que tenía aquel sistema (además de los ports de recreativas). Podías copiar juegos como aquel que se grababa una cinta de música. Ibas al videoclub, te alquilabas el juego, y te lo grababas. Eso no se podía hacer con los cartuchos. Eso sí, había que hacerlo con el volumen al cero, porque el sonido de los datos es de todo menos musical.  

Ví por primera vez a alguien escribir un comando, una orden, en un ordenador: LOAD´´´´ y luego INTRO. Y hala, a darse una vuelta mientras acababa de cargar la cinta. Al rato, volver para darle la vuelta y que cargara la cara B. Y tras unos minutos, ahí estaba, el OutRun. Bueno, o lo que era la terrible conversión de lo que era la recreativa. Pero oye, por cutre que fuera, jugabas al OutRun en tu casa sin gastarte cinco duros. Para mí aquello era una pasada. No sólo estaba OutRun. Había más: DragonNinja, Rainbow Islands (una conversión bastante buena, por otro lado...)... y demás títulos arcade. 

Es cierto que los mejores títulos de ZX Spectrum no son éstos. Es más, recuerdo que tenía una amplia gama de cintas con los nombres de los juegos, y la verdad es que, salvo las conversiones arcades o de consola, el resto no lo conocía ni por asomo. Éramos unos críos y lo más lógico es que nos llamara la atención las conversiones de recreativas, preferentemente. Y tras aquello, poco o nada he tenido yo que ver con el mundillo este, pues como digo, comencé del lado de las consolas con Atari 2600 y posteriormente NES (mi consola retro favorita).



Unos veinte años después aquella máquina está ahora en mi poder. Quién me lo iba a decir. Mi amigo, que ya cuenta años de casado con su mujer, se acordó de lo que me siguen apasionando todo este mundillo de ordenadores y consolas. Mi afán de coleccionar máquinas retro le hizo buscar en un armario su ZX Spectrum para dármelo. Así fue. Dentro de una bolsa de la compra ahí estaba lo que quedaba de él. Tuve que apañármelas por mi cuenta para comprar por internet un cable de vídeo y el cargador, aunque fueran no oficiales. Y de paso algún juego en forma de cinta. Y tras mucho insistir, llegué a la errónea conclusión de que no funcionaba.

Sí podía navegar por el menú en BASIC que veía en pantalla. Pero a la hora de cargar la cinta, nada de nada. Y no será porque no ajusté y reajusté el famoso tornillito debajo de la pletina llamado AZIMUT. Sinceramente lo dí por perdido. Pero poco después volvió mi interés por el ZX. De pura casualidad contemplé algo que me llamó la atención en las listas que Youtube te pone en el margen derecho de la pantalla. El mismo usuario tenía colgado un vídeo relacionado con la carga de juegos del ZX Spectrum. Y la solución me pareció poco más que mágica.

Básicamente consiste en meter una cinta de estas "falsas" que venden en los chinos para que los coches que no dispongan de lector de CD y/o MP3 puedan usarlo a través del casete. Esa cinta se conectaba a cualquier dispositivo que reproduzca archivos MP3 o WAV, y listo. Las "roms" de los juegos del ZX Spectrum son convertibles a estos formatos. Aunque no vale un conversor cualquiera así al voleo. Tiene su procedimiento particular. Primero convertimos el archivo a WAV con el programa TAPE2WAV. Nos generará un archivo WAV con el bitrrate y todo lo justo para que no desentone en el segundo paso, que es editarlo con Adobe Audition. Le aplicamos un filtro, lo guardamos en mp3, y listo. Ya podemos reproducirlo y cargar el juego. Aquí la guía completa: http://www.retrodisco.es/tutoriales/zx_adapterk7/zx_adapterk7.html



Acto seguido se lo comunico a mi amigo por el móvil: "¡He conseguido hacer funcionar un juego en el Spectrum!". A los pocos días llega a mi casa para comprobarlo de primera mano. En el rostro se le nota esa alegría nostálgica, sobre todo al escuchar esos molestos sonidos de carga. Jamás unos sonidos tan feos habian hecho feliz a un par de personas. Era emocionante comprobar como aquel cacharro prehistórico volvía a funcionar cargando juegos. Es por estos momentos, por estas historias, por lo que me apasiona todo el tema de lo retro. Volver a vivir sensaciones que, salvo que se haya sufrido una infancia complicada, nos devuelven a años donde todo parecía más sencillo y la ilusión siempre se mantenía intacta.

No es apego incondicional a unas máquinas. Son sensaciones. Es lo que trato de explicar de manera inútil a la gente que no comprenden a quienes, desde pequeños, disfrutamos de todo este entretenimiento multimedia. Desde lo más moderno, como mi propia PS4 o mi PC-Gamer, hasa lo más antiguo que poseo, que es precisamente este ZX Spectrum que me regaló hace unos meses un viejo amigo (de los pocos a los que los puedo considerar como tal, y no por regalarme esto precisamente). Es por eso que me siento muy orgulloso de poseer su viejo ordenador, y que haya podido "resucitarlo" cuando la cosa ya casi la daba por perdida. Por eso soy coleccionista retro, por eso sigo jugando, a mis treinta y pico años, a consolas y ordenadores. No se trata de jugar con una máquina. Es divertirse con los demás, es recordar viejos y buenos tiempos... es sentir pasión por algo, aunque sea un hobby, que te gusta. Tan sencillo como eso.


1 comentario:

  1. Veo que vas ampliando la colección poco a poco… :=)

    La verdad es que tienes razón cuando dices que hay gente que no entiende las cosas que les explicas o no las viven como tu lo haces o te miran como si estuvieras loco. Creo que los que hemos nacido en los 80 somos auténticos privilegiados, porque hemos vivido ambos mundos. El pre y el post. Aquel en el que no había internet y si cintas de casette, y luego aquel en el que todo funciona via online y todo pasa por la tecnología, con toda la evolución entre un caso y otro.

    Me da un poco de pena ver a los chavales hypermotivados con una Playstation 4 pero que no saben ni lo que es una canica. Solo han vivido uno de esos mundos y pienso “lo que se han perdido”….

    Supongo que es una frase muy de viejunos…. :=)

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