lunes, 2 de noviembre de 2015

ANÁLISIS: Metal Gear Solid V: The Phantom Pain

 


Cada lanzamiento de un Metal Gear se convierte poco menos que en un acontecimiento en este mundo del videojuego que, cada vez tiene menos de "pequeño", en el sentido de que cada vez está más asentado a nivel mundial y ya no es cosa de "cuatro frikis". Esta última entrega de la obra que Hideo Kojima lleva desarrollando hace casi 30 años lleva, además consigo, varias polémicas a cuestas. La primera nos la dieron en la frente y sin avisar: Ground Zeroes, el episodio previo a éste, fue considerado una tomadura de pelo. Una especie de demo de inicio que costaba 30€ (hoy se puede conseguir por 10€ o incluso menos...) empezaba a mosquear al personal. Qué ingenuos. La broma sólo había comenzado...


Kojima es muy de hacernos perrerías, en el buen sentido, a los seguidores de sus juegos. El primer trailer de The Phantom Pain ni siquiera llevaba el susodicho nombre. Pero Internet necesita poco tiempo para descubrir cualquier cosa oculta, cualquier ocurrencia que nos mostrara el "tito Koji". Se desveló que el quinto episodio de la saga "Solid" por fin iba a ser una realidad. Ha llegado el lanzamiento en 2015 y, como era de esperar, se armó una buena. Para empezar la edición coleccionista se agotó en menos de 48 horas. Este sector no entiende de crisis y esa edición, que hoy día ronda los 150€, se agotó de un plumazo. Y mucho ojo, porque sin darnos cuenta, Kojima nos acaba de meter el segundo golazo. Y por toda la escuadra. Seguid leyendo y lo vais a comprender.

Antes de las "revelaciones" (tranquilos, no voy a soltar ningún spoiler), vamos a comentar otros aspectos. El primero va relacionado con el FOX Engine. Queda claro que es un buen motor gráfico y queda también claro que Kojima lo ha hecho bien en todas las plataformas, incluida la de PC. Estudios como Rocksteady y los de Ubisoft quedan retratados ante el trabajo realizado para PC de este Metal Gear. 1080p a 60fps constantes que NUNCA decaen. Requisitos asequibles para la época en la que estamos y un aspecto gráfico que entra por los ojos sí o sí. El único problema de esto es que, si somos un poco "tocahuevos", descubrimos que hay truco. Unas texturas muy vistosas y una paleta de colores muy singular logran capar defectos como la poca carga poligonal o el pixelado de algunos elementos. Dos mapas (tres si incluímos la Mother Base) que en realidad son auténticos desiertos con pocas edificaciones, tampoco sería problema para mover para otros motores gráficos.

Eh, mis ojos están aquí...

No estoy diciendo que el juego tenga malos gráficos, ni mucho menos. Se ve de miedo. Pero no es un juego puntero en este sentido. Prácticamente me molesta más lo realizado con algunos personajes. Ocelot no parece él. Tiene una especie de "lifting" bastante raro que no me ha gustado. Es el único de los personajes que acompañan a Big Boss que no he reconocido. Y estamos hablando de Revolver Ocelot, nada más y nada menos. Eso sí, las animaciones realizadas para los animales y del propio Big Boss están muy logradas. Mención especial a las expresiones faciales que están bastante conseguidas, así como el bailoteo de las tetas de Quiet. Kojima demuestra, una vez más, su obsesión por mostrar culos y tetas, cosa que siempre se agradece, sobre todo si eres hombre. El "tito" es así, qué le vamos a hacer.

El sonido vuelve a ser muy bueno porque otra vez está a cargo de la BSO el SEÑOR, con mayúsculas, Harry Gregson-Williams. Aunque eso sí, es una pena que no me haya llegado tanto esa banda sonora como lo hizo en anteriores entragas. A pesar de eso, es de mucha calidad. Contamos además con un repertorio de canciones de los 80 muy interesante (la época del juego se sitúa en 1984), que podemos encontrar a lo largo de las misiones, robando cintas. Kiefer Sutherland demuestra ser todo un acierto para la voz de Snake, pero no se puede decir lo mismo para otros secundarios. Ocelot y Miller son muy difíciles de diferenciar, sobre todo cuando nos hablan por radio, y sobre Emmerich... no sé, no me termina de cuadrar. Hablo del doblaje al inglés. En japonés no sé cómo suenan. Por supuesto, y como es MALA costumbre en Hideo, hay que leer interminables subtítulos. Por cierto, esta vez con bastantes errores. Mal, Kojima, mal.

Y ahora vamos al meollo de la cuestión: ¿Qué es lo que define a un Metal Gear Solid?. Llevo jugando a la saga desde sus inicios en PSX y no sé si desatino mucho al afirmar que, la unión entre la jugabilidad y el argumento es lo que hace que esta saga brille sola. Infiltración con un peso argumental constante. Sorpresas, giros de guión inesperados, la "magia" de lo paranormal, jefes finales apoteósicos y la gran guinda: los Metal Gears. The Phantom Pain comienza justamente así, dejándote sin respiración. Su prólogo es realmente soberbio, posiblemente de los mejores que se han visto en la historia del videojuego. Acto seguido empiezas a involucrarte en toda la historia que rodea a Big Boss, la construcción de una nueva Mother Base, y los planes de venganza hacia el nuevo enemigo a batir: Skull Face.

Skull Face vs Big Boss en plan Peter Parker-Mary Jane Watson

Estas buenas vibraciones se hacen patentes hasta la misión 31. Pero eso sí, antes has de acostumbrarte al nuevo planteamiento de mundo abierto. Planteamiento que no me ha quedado claro del todo. Para empezar se me ha hecho infumable los largos paseos a caballo (hasta que no destruyes antenas antiaéreas tienes que ir así) y el tedio de subirte al helicóptero y esperar a que la "escena" termine. Al mismo tiempo que vas superando misiones de infiltración, tienes que gestionar la base, la Mother Base, igual que pasaba en Peace Walker. Sólo que esta vez la cosa es mucho más amplia. La propia base existe realmente (guiñazo extremo a Metal Gear Solid 2) y tenemos que visitarla de vez en cuando para que la moral de nuestras tropas sea elevada. En este Metal Gear no estamos solos. Tenemos un ejército a nuestra disposición para misiones alternativas. Aunque no participamos en ellas, sólo es un "modo mánager".

El fulton, ese globo que eleva cualquier cosa y la lleva a la base, será nuestra herramienta fundamental para formar un gran ejército. Y aquí radica otra de las polémicas del juego, pues con esta herramienta podemos "limpiar" con relativa facilidad cualquier lugar de soldados enemigos. Y estamos casi obligados a ello. Al menos para poder tener una Mother Base en condiciones. Esto es imprescindible para poder desarrollar y mejorar nuestas armas, gadgets y ropa de camuflaje. Además, tener una base con soldados capacitados (de rango alto: A, A+, S...) nos permitirá predecir el clima, la presencia de enemigos cercana, evitar que le lleguen a los enemigos suministros de cascos y chalecos, etc... Una vez recogidos los enemigos, automáticamente se les mete en el calabozo y, si se unen a nosotros, se autoasignan según sus habilidades (lucha, desarrollo de I+D, inteligencia....).

Sinceramente, he de admitir que esto de la gestión de la Mother Base me ha resultado un auténtico coñazo. Te guste o no, al final el propio juego te obliga a gestionarla. Pero bueno, aun así, como he dicho antes la cosa no está mal del todo hasta la misión 31. Entonces es cuando empieza el espectáculo... el LAMENTABLE espectáculo en el que se convierte The Phantom Pain a partir de ahí. Empezamos una especie de Capítulo 2, cuando yo al menos ni me dí cuenta que había jugado un... ¿Capítulo 1?. Las misiones principales son copias de las anteriores, vídeos incluídos, con la singularidad de que están en un nivel de dificultad superior. En algunas no nos dejan que nos acompañen Quiet o D-Dog. Quiet es una francotiradora excelente que nos puede facilitar muchísimo las cosas. Y D-Dog es un perro que nos "canta" todo lo que hay en el mapa. En mi opinión, la experiencia jugable con D-Dog es la mejor. Hay un cuarto compañero a elegir, pero como me ha parecido una auténtica gilipollez, ni lo menciono.

D-Dog, el mejor amigo de Snake en el campo de batalla.

Tanto con Quiet, D-Dog y nuestro caballo, tendremos un nivel de afinidad. Cuanto más tiempo estemos con ellos y superemos las misiones, más subirá nuestra complicidad con ellos y más efectivos se volverán. Aunque cuidado con Quiet (otro golazo de tito Kojima, muy WTF, y que tiene cabreado a media legión de fans). Pero vamos a lo que vamos. Como decía, este segundo capítulo es un despropósito increíble. Tenemos que ir alternando entre las escuchas de las cintas y un listado de misiones secundarias que no tienen absolutamente NADA que ver con la trama. Misiones repetitivas, en los mismos sitios, los mismos lugares. La propia trama se va enredando con situaciones realmente vergonzosas, rozando un ridículo bastante inesperado. Nunca hubiera pensado que a todo un Hideo Kojima le pasara esto. 

El caso es que empiezas a descolocarte. A andar perdido sin saber por qué demonios sigues jugando a The Phantom Pain. Por qué narices te estás tragando misiones repetitivas o aceptando los desafíos ya jugados en el anterior capítulo. Piensas, además, por qué coño cuando acabas una misión relativa a la trama (puede ser secundaria...) termina como si fuera el capítulo de una serie. Para los "antiseries" como yo, ha sido toda una patada en el estómago. Pero es que ni eso logra conseguir. Hay demasiado despego al desarrollo de los acontecimientos argumentales. Tanto que puedes perder la implicación con el juego. Y eso en un Metal Gear es pecado mortal. Pero ojo, que todavía queda lo mejor: el final. Una vez que superas, como mínimo, la misión 46, se revela el final del juego. No voy a spoilear nada. Sólo puedo decir: Mr. Night Shyamalan.

Un final que a más de uno se nos ha quedado con cara de tonto (este gol ha sido por la escuadra, de chilena y yéndote de todo el equipo). Entre otras cosas porque no se ven motivos del peso suficiente como para que pase eso. Pero ojo que todavía queda lo mejor. Si crees que faltan justificaciones argumentales o que hay cosas que no cuadran en ese final, antento a esto: sólo quienes tengan en su poder la versión coleccionista pueden ver el AUTÉNTICO final del juego. Se trata de la misión 51. Pero no es jugable, ni siquiera está completo. Os lo dejo a continuación:

AVISO: NO RECOMIENDO VER EL SIGUIENTE VÍDEO SI NO HAS COMPLETADO, COMO MÍNIMO, LA MISIÓN 46:



Es la prueba definitiva de los problemas que Kojima ha sufrido con Konami. Y la prueba de que estamos ante un juego incompleto. Es por eso que me quedo alucinado con las notas que le ha dado la denominada "prensa especializada". No es ninguna obra maestra ni estamos ante ningún GOTY. Ni siquiera está entre los mejores Metal Gear. 

Metal Gear Solid V: The Phantom Pain se queda en un simulacro de juego. Sólo si quitamos la parte argumental y exclusivamente nos quedamos con el puñado de misiones, jugablemente es extraordinario. En ese sentido es un juego de infiltración excelente. Pero eso es si dejamos de lado todo lo que tiene alrededor, que no es poco, precisamente. Esto se agrava teniendo en cuenta del tipo de juego que estamos hablando y de quién es su máximo responsable. Se mire como se mire, el Capitulo 2 es un descontrol total. Es el reflejo de un desarrollo que, a mitad de camino, se ha quedado ahí, sin encajar. Como resultado tenemos la mayor decepción de este 2015, y muy posiblemente de los últimos años. Una pena. Una sorprendente pena.

NOTA: 6.5


1 comentario:

  1. Y sin duda también una sorprendente review….

    No lo he podido jugar aún así que no puedo opinar (konami pasa olímpicamente de los bloggers…), pero estoy bastante sorprendido por todo lo que cuentas. Sobre todo por toda esa parte social rollo entre “los sims” y los “tamagochi” . Para los que nos guste ir directamente al lío y dejar todas esas chorradas secundarias para el final es una putada de las grandes…

    Para mi, seguramente le mejor Metal Gear siempre será el 3, seguido de cerca por el 4. Quizás ha llegado un punto en el que a la saga le vaya bien una nueva dirección….

    PD; Antes de leer el pie de foto de Spiderman he pensado justamente lo mismo.... :)

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