domingo, 11 de octubre de 2015

Esta es la pieza retro más extraña de mi colección



Esto me acaba de suceder apenas 4 días. A veces te ocurren cosas o se te presentan ciertas oportunidades que cuesta creerlas. Paseando por mi propio barrio, en una tienda regentada por marroquíes (una tienda tipo chinos), no podía creer lo que veían mis ojos. Ahí en el escaparate entre una caja de paraguas... un juego de Gameboy. Me acerco mejor al cristal y concreto mejor que se trata de un juego de Gameboy Color. Pero, atención, no es lo que parece en realidad...


Tras unos segundos de titubeo, me decido a entrar para comprobar por mí mismo qué era aquello. No es habitual en esta época encontrarte un juego, en su caja y completito, de Gameboy clásica. Puede ser que en alguna tienda queden reminiscencias de Advance, pero yo juraría que es una proeza encontrar un juego de versiones de Gameboy más antiguas, exceptuando lógicamente tiendas retro y de segunda mano.

Me acerco al cajón lleno de paraguas, cojo el juego y mi sorpresa va en aumento. Tiene el cartón descolorido por el efecto de haber estado expuesto durante mucho tiempo al sol. Pero lo que más me desconcierta es que por delante tiene el logotipo de Gameboy Color, pero por detrás los logos son de Advance. Y casi todo escrito en chino. A esto hay que añadir mi ignorancia videojueguil (uno puede saber mucho, pero no lo sabe todo) con respecto al propio título, pues no tenía ni la más repajolera idea de que Gameboy disfrutó en su día de versiones de The King of Fighters.

Pero ojo que aquí viene el primer puntazo de la historia. El juego no tenía precio puesto. Así que realizo la pregunta obligatoria al dependiente, con el juego en la mano. Conforme voy realizando la pregunta, en décimas de segundo la cambio. Paso de "¿Cuanto vale este juego?" a ¿Cuánto vale... esto?". Aunque parezca una tontería, es una vieja táctica que uso para hacerme el despistado, como si no supiera qué es lo que tengo. Táctica que me dio resultado.

La caja, tal cual estaba tirada.

Parte trasera, donde se indican logos de Gameboy Advance.
El dependiente me mira, piensa un par de segundos, y dice el primer precio que se le ocurre: 3 euros. Me sigo haciendo el tonto y procuro poner cara de póker para que no se de cuenta de la alegría que me ha dado escuchar tal precio. Suelto la "mosca" y me voy con la ilusión de un niño de 8 años hacia casa. Y con la emocionante intriga de no saber todavía qué demonios hay dentro, aunque dada mi experiencia siempre voy con la sospecha de que al final será un cartucho de Gameboy pirata-chino de los que se vendían antaño en bazares (yo mismo poseo algunos) y tiendas así.

En efecto, saco todo de dentro y así es: un cartucho pirata de Gameboy clásica. Con su cajita, interior de plástico y un manual de instrucciones, todo ello increíblemente bien conservado. Me cuesta mucho abrir la cajita que protege al cartucho. Eso sucede cuando nadie la ha abierto nunca. Cojo una de mis Gameboys y lo pruebo. Sí señor, se trata de The King of Fighters 97 EX, una edición pirata de China que, por lo poco que he podido saber, es una modificación o hack de la auténtica versión (96 EX). Digo por lo poco que sé, porque he buscado información sobre todo esto, y hay realmente poca. 



Algún vídeo por youtube, si acaso, y de comprarlo de segunda mano por ebay y sitios así, ni de coña. Esta pieza es una rareza que parece ser extremadamente complicada de encontrar y que me he topado con ella de pura casualidad. No sé cual puede ser su valor real, pero se me antoja elevado. Bastante más que los tres euros que he pagado por él. Está completo e impoluto. Por eso me parece mi pieza más extraña y no sé hasta qué punto, valiosa, de mi colección retro. Una pequeña alegría de estas que se tienen de vez en cuando que no te esperas. A veces vas en busca de pesca y no te traes nada. Y otras, sin casi intención, te llevas una sorpresa.

Os dejo más imágenes del hallazgo:









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