viernes, 25 de septiembre de 2015

Mi experiencia con las Oculus Rift



El tema de la realidad virtual está cogiendo mucha fuerza desde un tiempo para acá. Google, Sony, Microsoft, Valve... ¿Nintendo...?... entidades de categoría están al acecho, cada una por su lado, para no quedarse atrás con esta tecnología. Visto lo que pasó con los mandos de Wii, cualquiera dice no a lo que podría ser la siguiente revolución en el mundo de los videojuegos. En mi caso, por fin he tenido acceso a unas gafitas de estas, para comprobar de primera mano cómo es esto de jugar con unas gafas de realidad virtual.


Para empezar tengo que dejar claro que lo que he probado ha sido una versión todavía en fase muy temprana de las Oculus. Sé que actualmente hay revisiones que, según dicen, mejoran notablemente la experiencia. Ojalá sea así, porque la versión que yo he probado es una máquina de mareos y náuseas. Y eso que yo soy una persona poco proclive a estos estados en momentos así. Pero me las he quitado porque si seguía con ellas puestas, echaba la primera papilla y algo más. 

Posiblemente la demo de la montaña rusa es lo que más me ha afectado. Las otras demos (había una que no funcionaba bien) eran más tranquilas y permitian observar con mejor detenimiento los efectos tridimensionales de los escenarios. Quizá el motivo de los mareos sean el hecho de mezclar estos entornos con el efecto 3D tipo Avatar. No sé si me explico. Es la profundidad entre los planos la que no me cuadra (como ver un cartel plano por delante de otro).



Por otro lado, al poco rato el peso de las gafas se hacía notar. No es que no fueran ergonómicas, todo lo contrario, pero ese peso han de reducirlo sí o sí, al menos si lo que quieren es que la gente se pase horas con el cacharrito puesto. Al tacto eran muy suaves en contacto con la piel y el aspecto en general era de robustez. Un acabado algo grande pero bien realizado, aunque después, como he dicho, se empiece a notar demasiado el peso.

A pesar de los mareos, reconozco que la cosa enganchaba. Probabas una demo, veías como era todo, y, al acabar, querías probar la siguiente. Algo masoquista, sabiendo que te estaba empezando a dar vueltas la cabeza, pero que admito que no podía dejar de parar. Al final el estómago me avisó con la suficiente antelación como para dejarlo en ese punto. Muy bonito, mucho 3D, pero creo que todavía le queda bastante por andar a este tipo de tecnología. Por eso no puedo extenderme mucho más con esto. No estuve mucho tiempo probando y observando las gafas. Estamos hablando de unos 15 minutos. Me habría gustado probarlas algo más, pero por las circunstancias del momento no pude.

Obviamente he probado un prototipo. Pero me parece lo suficiente como para, al menos, saber de primera mano en qué fase está esta historia de la realidad virtual. Creo que verdaderamente tiene futuro, y que puede ser el resultado que muchos jugadores hemos soñado alguna vez, poder jugar en mundos de realidad virtual. Mucho me temo, sin embargo, que todavía nos quedan muchos años para que ese sueño se convierta en realidad. Quizás menos de lo que pensamos, pero auguro por los menos una década más, como mínimo, para que esto pueda ser algo realmente factible, y sobre todo comercializable. De momento, le queda mucho margen de mejora. Más de lo que yo pensaba.

2 comentarios:

  1. Joe que envidia sana me das, a pesar de los mareos jaja. Y eso que se supone que las Oculus llevan ventaja sobre las Project Morpheus, pero claro, si has probado una fase muy temprana del cacharro ya no se :)…

    Lo de las 3D que comentas me ha hecho gracias. La verdad es que si que es verdad que algunos efectos son como imágenes en carton superpuestas sobre otras imágenes en carton, pero mas lejanas. La profundidad de campo suele estar mal planteada. Hasta hay películas que son mas en 3D que la propia realidad!!!! Jaja.

    A mi me surgen varias dudas respecto al sonido. Creo que para obtener una verdadera impresión de estar en un mundo virtual, el tratamiento del sonido tiene que ser perfecto y las profundidades y orientaciones de los sonidos han de ser exactas, si no será todo mucho mas artificial. Todavía.

    Tengo ganas de probar el invento este. Si pudiese ir este fin de semana a Madrid seguro que en la Games Week me dejarían probar unas gafas, pero voy a quedarme con las ganas. En cualquier caso creo que nunca tendremos la sensación de estar definitivamente en un lugar diferente, por la percepción sensorial que es ajena a la vista (la velocidad, la aceleración, la gravedad, etc….). Un sentido le diría una cosa al cerebro pero el resto no estaría diciéndole lo mismo. Como eso nunca va a poder simularse, supongo que siempre acabaremos con mareos…

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  2. Las he probado en un momento así de sopetón en casa de un familiar que, casualidades de la vida, lo estaba "estrenando" en ese instante. Ni siquiera era suyo, se lo habían dejado. Tengo que hacer más visitas sorpresa, jaja... Era una versión algo antigua, y nada que ver con el diseño, por ejemplo, de la foto de este post. He de reconocer que la experiencia me ha dejado un pelín chafado, ya que tenía unas expectativas bastante elevadas sobre este tema.

    Seguramente sea porque las demos que probé tampoco creo que ofrezcan todo el potencial. Ni siquiera tenían sonido, ahora que lo dices. Pero la verdad es que es cierto que un apartado sonoro también ha de acompañar a la experiencia visual, si de verdad quieren llegar a ofrecer una realidad virtual como se ve en algunas pelis. Pero vamos, creo que todavía tienen que solucionar lo de los mareos, porque yo acabé medio yu-yu y tuve que sentarme un poco para despejarme, pero otros tuvieron que ir corriendo al baño, juas...

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