sábado, 20 de junio de 2015

E3 2015: La hora del cambio


Llevamos una generación, en lo que respecta a consolas, que parecía temer "arrancar". A pesar de que a día de hoy contamos con grandes títulos sobre la mesa, un extraño ritmo pausado, casi inmóvil, hacía presagiar que íbamos a estar ante un declive de lanzamientos bastante atípico en un sector más acostumbrado a vivir a muchas más revoluciones. Tanto era así que unos se agarraban a, llamémoslo así, clavos ardientes como The Order en PS4 y Sunset Overdrive en One. Buenos juegos, pero escasos en número y titubeantes en calidad. Mientras, WiiU, de manera increíblemente paradójica, era la que presumía de poseer el más extenso y mejor catálogo de esta generación. Pero ahora todo ha cambiado con el reciente E3 2015.


Seguramente muchos no se habían esperado este golpe de efecto que ha resultado ser la feria de Los Ángeles. Esta generación llevaba desde sus inicios adormecida, causa de este extraño letargo que las desarrolladoras han estado mostrando. Siempre había sido lo contrario. El cambio generacional venía acompañado de una corriente generosa de títulos en los lanzamientos de consolas, después con altibajos, pero nunca perdiendo comba. Parece ser que este último cambio ha sido más sufrido, casi el más sufrido de la historia (yo al menos no recuerdo algo así) con unas máquinas que, a priori, y otra vez entramos en una paradoja, nunca habían estado mejor diseñadas para facilitar la creación de juegos para ellas. Recordemos que tanto Microsoft y Sony han dejado la arquitectura PowerPC por la x86 (muy cercana a la que representa un PC).


A Microsoft le tocó ser la primera, como suele ser habitual en los E3. Y como primero que sales, tienes que darlo todo, pues no cuentas con la ventaja de quienes van detrás de tí. El resultado fue una de las conferencias más efectivas, y hasta yo diría que de las más entretenidas de los últimos tiempos. Saben cómo se está moviendo la información en los tiempos que corren, y la gente rechaza los largos discursos. En estos tiempos "twitteros" lo más efectivo es ir al grano. Por eso la conferencia de Microsoft me pareció muy buena. Con Gears of War 4, Halo 5, ReCore, Tomb Raider, Forza 6, el nuevo mando y la demostración de las gafas de realidad virtual-aumentada Hololens se ganaron a pulso el aplauso del público y el mío propio. Encima se sacaron un as que se tenían guardado, yo creo, desde hace tiempo: la retrocompatibilidad con Xbox 360. Es una espina clavada que tenían desde que Sony le hizo aquello que le hizo.

Precisamente de Sony hablaremos a continuación. Como hemos dicho, ir por detrás en estos casos da ventaja, y nunca sabremos si de no haber montado Microsoft la que montó, Sony hubiera hecho lo que hizo. Porque fue fantástico. The Last Guardian, contra todo pronóstico, por fin reapareció, y los fans fueron escuchados. Muchos suspiraron al fin con el remake de Final Fantasy VII y a todos nos dejó descolocados el anuncio de Shenmue III. Había que frotarse los ojos para creerlo. Pero esto no se quedó aquí. Sony alardeó también de grandes exclusivos: Dreams, Horizon, Uncharted 4... y dió una vuelta de tuerca al "asociarse" con Activision para estos menesteres en relación a Call of Duty. Parece ser que a partir de ahora se mostrará en las conferencias de Sony (históricamente había sido de Microsoft). El resultado fue una conferencia que nada tiene que envidiar a la de Microsoft. Espectacular.


Pero tampoco tenemos que olvidar lo que hizo Sony con PSVita. Recordemos que Sony cuenta ahora mismo con dos consolas, una de ellas portátil. Y no comprendo los motivos por los cuales un titán de la talla de Sony concede semejante abandono a una de sus apuestas más prometedoras en su día. PSVita es la consola portátil más potente jamás fabricada, y en este E3 no ha tenido ni un minuto de mención en lo que respecta a juegos. Ni uno. Lo único que ha sonado a PSVita ha venido del anuncio de World of Final Fantasy, simplemente apuntando que, además de PS4, habrá versión para portátil. Nintendo no sólo es líder en el sector de consolas portátiles, es que ya con esto recibe una libertad y dominio totalmente escandaloso. Y eso no es bueno para nosotros, los consumidores. Es una pena, pero PSVita va camino de convertirse en una... ¿rareza?. No sé si ese sería el término apropiado, pero sí que estará cotizada de aquí a una década o más, siendo objeto preciado de coleccionistas como 3DO o Saturn.

Después llegó Nintendo. Y Nintendo, como ya sabemos, siempre va a su bola. En esta ocasión no han pasado desapercibidos. El Nintendo Direct con los muñecos de Iwata, Miyamoto y Reggie hizo que a más de uno se le saliera la vena de la cabeza. Rugirían de ira cuando presentaron Metroid Prime: Federation Force. Tanto ha sido así que de inmediato numerosos fans lanzaron una campaña, con recogida de firmas incluída, para que lo cancelen. No sé qué de malo tendrá ese juego, pero es algo cuanto menos sorprendente. Star Fox Zero tampoco convenció demasiado, a pesar de ser un título esperadísimo para WiiU. Nintendo no parece tener muy presente a su consola de sobremesa. Seguramente para el E3 2016 algo de NX más se sabrá, y parece ser que los esfuerzos de la gran N van a ir destinados a esta nueva consola. No me olvido de Mario Maker, un gran editor de niveles de Mario, en honor a su trigésimo aniversario. Aunque personalmente preferiría algo mucho mejor para conmemorar los treinta años que lleva Mario con nosotros. Y no, Mario Tennis no me vale.


Si WiiU es la Vita de Nintendo, 3DS es todo lo contrario. De nuevo mostraron la extraordinaria salud de la que goza la portátil de Nintendo con una nueva remesa de títulos. Zelda, Fire Emblem, Animal Crossing y el que para mí fue una gran sorpresa: Mario & Luigi Paper Jam Bros. Sólo la existencia de este último, ya es motivo suficiente para adquirir una 3DS, en mi opinión. La inclusión de Paper Mario, cosa que jamás se me habría ocurrido, le puede dar el toque para convertirlo en el mejor de la saga "Mario RPG". Con todo esto Nintendo se pavonea de Sony en lo que a portátiles se refiere, aunque hay que admitir que en Sony parecen haber bajado los brazos hace ya mucho tiempo. Nintendo sí que se acordó de su consola portátil, reforzando todavía más su posición dominante. Y si sigue esto así, lo seguirá siendo durante bastantes años.

EA, Ubisoft, Bethesda y Square-Enix también estuvieron presentes en este E3. Star Wars Battlefront se perfila como un sucesor espiritual de Battlefield, ante la ausencia de éste para el próximo invierno. Ha hecho las delicias de los fans de Star Wars, y de los que no lo somos, mostrando un gameplay espectacular. Need for Speed vuelve tras su año sabático, esta vez sin el lastre intergeneracional, con un aspecto impecable que promete sobredosis de velocidad. Aunque espero que el tema del "tuneado" no le haga demasiado daño. Como siempre, un FIFA nuevo se presentó, como cada año. Después EA se sacó dos joyitas: Mirror´s Edge Catayst y Unravel. Habrá que seguirles la pista de cerca. Bethesda, una de las compañias mejor valoradas a día de hoy, también aportó lo suyo a un nivelazo igual de esperanzador que el resto de la feria. Mucha gente se congratuló con la cuarta entrega de Fallout y la segunda de Dishonored. Servidor se quedó muy satisfecho con lo que mostraron de Doom 4. Ese regreso a Marte no pienso perdérmelo.


The Division también hizo acto de presencia y... no sé si soy yo, pero juraría que estamos ante otro caso de "downgrade" tan lamentablemente típico de los juegos de Ubisoft. Por supuesto este año contaremos con el correspondiente Assassin´s Creed (a mí esta saga me tiene aburrido desde tiempos inmemoriales...) pero al menos se han preocupado para que vuelva un clásico: Rainbow Six: Siege. Konami hizo lo propio con PES 2016 y MGSV: The Phanton Pain (de éste último hablararemos más detenidamente en otra ocasión). Por último Square-Enix también quiso soltar lo suyo, con Kingdom Hearts III. Sin duda una gran noticia para quienes esperaban este RPG, que nos consta que son legión. Desde luego, si te gustan los RPG, estás viviendo una época casi dorada ahora mismo. Just Cause 3 demostró lo que prometía: caos y diversión en un sandbox único en su especie. Y la edición de PC-Gaming fue algo floja, aunque nos dejaron el Gears of War Ultimate Edition, Killer Instinct y No Man´s Sky (ojo a este título que promete bastante) para nuestras máquinas compatibles. Sin olvidar a Starcraft II: Legacy of the Void con ese impresionante vídeo marca de la casa Blizzard; y ese maravilloso estilo que luce Cuphead, a lo dibujo animado de los años 30.

Como podéis ver, la cantidad de títulos que hemos nombrado justifican lo que se podría denominar como un punto de inflexión en la actual generación. Hay de todo y para todos. Al fin se han quitado las caretas, o los miedos, o como lo queramos llamar. Es que era ahora o nunca. Como hemos dicho en otras ocasiones, parecía que había como cierto miedo a mostrar las cartas de cada casa. No fuera que se quedaran cortos, o no dieran con el pelotazo del siglo. Por eso este E3 me parece tan relevante. Tenían que soltarlo tarde o temprano. Era eso o tener que soportar este ritmo tan anormalmente lento y sin sentido otro año más. Es por eso que me alegro de que hayan elegido este evento tan mítico para que cada compañía haga su demostración de fuerza correspondiente. Después de tantos años, he vuelto a disfrutar en directo del espectáculo que siempre debería ser la que considero la mejor feria de juegos del mundo: el E3. Sólo espero que para el próximo año, al menos, se mantenga el nivel de éste. Si consiguen eso, me volveré a dar por satisfecho. De momento, nos queda esperar apenas meses para ir disfrutando de toda esta avalancha de juegos que nos han anunciado. Ha llegado el momento del cambio.

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