viernes, 29 de mayo de 2015

Cuando Carmageddon perdió la gracia de verdad


Todavía recuerdo casi como si fuera ayer la polémica que desató el primer Carmageddon a todos los niveles. Sinceramente he de admitir que conocí este legendario título de Stainless Games por verlo en un telediario. Un juego de coches que te permitía romper absolutamente todos los límites vistos hasta la fecha. Aquello iba más allá de estrellarse o saltarse los límites de velocidad. De casualidad me enteré de su existencia. Y de la misma manera me hice de él, pues vino por sorpresa para mí, en uno de estos recopilatorios de la época tipo CD MIX (Nightwalker CD creo recordar) que te vendían a mil "pelas" los piratillas de las pocas tiendas de informática que uno conocía.


Aquel primer Carmageddon fue único. Su gore y humor negro lo convirtió prácticamente en un icono entre los juegos de conducción arcade. Podías hacer lo que te diera la gana. Acabar la carrera checkpoint a checkpoint, terminar con todos tus rivales a hostias, o irte a explorar el mapa atropellando todo lo que se te pusiera por delante. Las vacas y las ancianitas con el "taca-taca" daban puntos extra, así como la manera de atropellarlos. Aquel mensaje del "Bonus for Artistic Impression" era de lo más desternillante e inolvidable. Me pareció tan buen juego que, bajo mi punto de vista, no se ha hecho nada igualmente parecido con esas cotas de diversión.

Así lucía el primero de la saga. Pero era brillante en todos los aspectos.

Las dos secuelas que le siguieron no estuvieron a la altura para nada (la versión de Nintendo 64 consta como de los peores juegos de su catálogo). En PC ya aprovechaban la tecnología que nos brindaba las tarjetas gráficas aceleradoras, pero paradójicamente, fue mejorar los gráficos y perder todo lo demás. Ahora nos llega Carmageddon Reincarnation, un título muy esperado por muchos fans en todo el mundo, apoyado por este fenómeno llamado Kickstarter. En otro momento me pararé a reflexionar sobre esta manera de financiación, que me parece poco menos que un timo. Y si alguien no me cree, que pruebe el propio Carmageddon Reincarnation, y luego me diga. Risas aseguradas, oiga.

El caso es que en febrero probé la beta por curiosidad. Era terrible. Gráficos simples, pantallas de carga que superan el minuto de reloj, una optimización prácticamente nula y un motor gráfico que todavía no sé de dónde coño lo han sacado, dieron como resultado una jugabilidad que no sé yo si llegaba a los 25 frames por segundo. No podía creer que estuviera en tal mal estado. Pero bueno, era una beta. Tonto de mí que volví a picar, sin recordar que esto de las betas al final se acercan peligrosamente al producto final. Probé de nuevo, ya la versión comercial enterita instalada en mi flamante PC-Gamer. Y de nuevo me llevo las manos a la cabeza.

Imaginad esto a 20 cuadros por segundo. Os entrará ganas de tirar el mando contra el monitor.

El resultado final es tan patético como la horrorosa beta. Es más, no noto apenas diferencia con aquella. Quizás un ligero avance en lo que a frames por segundo se refiere. Pero poco más. Ni siquiera me permite ajustar la resolución a 1080p. Los escenarios tienen un acabado poligonal digno de un juego de 1999, los picos cantan por todos lados, texturas de la era prehistórica, los transeúntes parecen sacados directamente de aquella versión abominable de N64... Un despropósito imperdonable que lo hace incluso injugable. Realmente es una vergüenza de juego. No he aguantado ni media hora, en serio. No he podido soportar más este insulto. Cuesta creer que en pleno 2015 saquen juegos de esta manera.

Pero lo más increíble ha sido toparme con ciertas reviews (buscad por metarcritics y similares...) que tienen los santos cojones de cascarle un 6 o incluso un 8 a semejante basura. No salgo de mi asombro. Me imagino que habrán recibido su sobre (en España esto de repartir sobres se nos da de puta madre, nos habrán copiado) con un porcentaje de lo recaudado por los fans que apoquinaron la pasta. Así que, señores, Carmageddon, ahora sí, perdió su gracia. No la que no le hacía a tu madre, novia o hermana viendo cómo partías vacas en dos, sino de la manera más ruin jamás soñada de cómo destrozar un clásico que, ni la propia DGT podría haberlo hecho mejor. Por eso os doy este conesjo: alejaos de Carmageddon Reincarnation todo lo que podáis. Me lo agradecereís de aquí al infinito, y no os cobraré por ello. Ni por Kickstarter.

No hay comentarios:

Publicar un comentario