martes, 14 de abril de 2015

Primeras impresiones de Mario Party 10


Se ha hecho un poco de rogar pero por fin tenemos en las tiendas la décima entrega de esta particular "sub-saga" de Mario. WiiU sigue recibiendo poco a poco los títulos que se esperan para esta consola, salvo trabajos de las "third parties". Muchos se preguntarán que qué narices tiene de nuevo o especial, otra vez, un juego de Mario. Posiblemente quienes se planteen dicha cuestión sean gente que poco o nada han jugado a los títulos del fontanero pisa-tortugas de Nintendo.



El único secreto es hacer las cosas bien siempre. Mario Party 10 no viene reivindicando ni innovando en absolutamente nada. Sigue siendo bastante fiel a sus principios, que son ofrecer un juego de tablero en consola accesible y divertido para cualquier jugador. El componente social sigue estando muy presente, como no puede ser de otra manera, e invita esta ocasión a participar hasta 8 jugadores con mandos de Wii. No he podido jugar partidas así, pues tengo máximo 4 mandos de Wii.

Eso, más el de WiiU, me es suficiente para pasar muy buenos ratos con familia y amigos. Sin duda lo mejor del juego es algo que ya se sabía hace mucho: quien controle el mando de WiiU puede ser el malo, por primera vez. Es decir, ponerse a controlar a Bowser. Lo malo de este modo es que los tableros/mapas sólo están configurados para pruebas de Bowser. No habrá casillas que nos premien ni minijuegos normales. Sólo habrá pruebas "puteantes" hacia los jugadores con mando de Wii normal, que deberán sobrevivir a las jugarretas y trampas del jugador que controle a Bowser.


Sin duda, es un punto fantástico para el que juega contra los otros cuatro. Hasta se nos permite hacer trampas con los dados y se nos da una segunda oportunidad por si fallamos la primera vez que los lanzamos. Es lo más divertido, hacerle perrerías a los otros jugadores que tienes sentados a tu alrededor. Pero me ha parecido demasiado ventajoso jugar así. Si bien es cierto que al final todo tiende a igualar la partida y suceden cosas inesperadas (marca de la casa), la sensación de que quien maneja a Bowser tiene mucho poder se me ha hecho muy patente.

Comprendo que dar tanto poder de decisión en el juego es la manera de compensar la superioridad numérica, pero al menos los tableros deberían tener algo más que pruebas de Bowser. Esto lo han hecho a sabiendas de que dichas pruebas eran, posiblemente, lo más divertido de Mario Party 9. Pero en mi opinión se han pasado con la ventaja, pues la cosa queda desequilibrada para el que juega "sólo ante el peligro", curiosamente a favor de él. Así que se me hace complicado jugar una partida donde Bowser no gane, al menos tal y como está configurado el juego ahora mismo.


Eso sí, contamos aparte con los tableros "normales" de siempre, aunque con la condición de que por obligación los jugadores han de usar los mandos de Wii. Esto no me ha hecho demasiada gracia, pues se podría haber aprovechado el mando de WiiU no sólo para el tema de Bowser. Aseguraros bien que tenéis en casa mandos de Wii normales si adquirís Mario Party 10, porque os podéis llevar una sorpresa. Ya podría venir en una especie de pack o algo así.

Por último también tenemos minijuegos disponibles sin necesidad de tableros de por medio para desbloquearlos. Un incentivo más para ofrecer diversión directa y sin complicaciones. En definitiva el sabor de boca es bueno, aunque personalmente me esperaba algo más a nivel técnico (los gráficos son muy corrientitos) y sobre todo esperaba más uso del pad de WiiU en tableros clásicos.

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